¿Cómo van las huertas urbanas y qué deberían tener en cuenta? | El Nuevo Siglo
El programa existe desde 2004 y consiste en hacer prácticas agrícolas y producir alimentos limpios en espacios urbanos de la ciudad.
Cortesía Alcaldía de Bogotá
Viernes, 29 de Julio de 2022
Redacción Bogotá

Lejos de ser nuevo, el programa de las huertas urbanas del Jardín Botánico existe desde 2004 con el fin de que en un contexto tan típicamente urbano, como es el de la ciudad de Bogotá, se produzcan alimentos orgánicos y limpios, ya sea en el suelo o en las terrazas de casas y edificios.  

Las huertas, que hacen parte del Programa de Agricultura Urbana y Periurbana con la intención de implementar sistemas de producción agrícolas eficientes que optimicen el uso de espacios disponibles, los residuos orgánicos y el agua, utilizando tecnologías no contaminantes, ascienden a las 7.721 (en principio distribuidas en 14 localidades de acuerdo con el mapa de huertas del Jardín Botánico).

Con relación a esta cifra, el profesor de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, Carlos Devia,  comenzó por aclarar que “no me dice nada un número como una o un millón de huertas urbanas si no se tiene en consideración su producción y si dicha producción, comparada con la demanda de la ciudad, equivaldría al uno o al 10% de lo que se produce. Podría haber una sola huerta urbana, pero que su magnitud cubriera toda la alimentación de la ciudad; o un millón de huertas que produce cada una un tomate, así que el indicador por sí solo no dice nada”, indicó a este medio de comunicación el ingeniero forestal que cuenta con una maestría en Desarrollo Rural.

Una aproximación social efectiva

Tras esta explicación inicial, el experto advirtió que en Bogotá la aproximación que se le ha dado a las huertas ha estado mediada por un interés en vincular a la comunidad en una perspectiva doble de seguridad alimentaria y de generación de espacios de ocupación y capacitación, y con respecto a ambos temas ha sido un programa altamente exitoso.

“Es muy interesante lo que está haciendo a este respecto la capital, en cuanto a que ha seguido los lineamientos que se han aplicado en otras ciudades del mundo y ha generado alternativas efectivas relacionadas con emprendimientos”, añadió el profesor javeriano.

A este respecto vale referir que, en términos de participación ciudadana, en la ciudad se han conformado siete Redes de Agricultoras y Agricultores Urbanos en las localidades de Tunjuelito, Los Mártires, Teusaquillo, La Candelaria, Kennedy, Rafael Uribe Uribe y Suba, en donde se han implementando planes de trabajo con la comunidad de los barrios para generar corresponsabilidad en el cuidado y mantenimiento de las huertas.



“En Bogotá también se han creado dos rutas Agroecológicas (Suba y Centro) para que las huertas sean un atractivo para turistas nacionales y extranjeros, y el Jardín Botánico ha hecho parte de la recuperación de predios que anteriormente estaban destinados para fines como el microtráfico y la delincuencia (las denominadas ‘ollas’), en las que hoy funcionan huertas como La Favorita, La Fortaleza y Amar”, comentó.

Una apuesta de alta envergadura

Ahora, si bien es cierto que el componente social ha sido altamente exitoso, de acuerdo con el profesor Devia “en Bogotá se podría escalar esa apuesta de las huertas urbanas, y sobre todo de su producción, a algo más contundente, que identifique unos objetivos más claros relacionados, por ejemplo, con la seguridad alimentaria, que garantice que los alimentos que se produzcan al interior de la ciudad cubran su demanda”, añadió Devia a EL NUEVO SIGLO. El especialista fue enfático al afirmar “que es posible hacerlo. Bogotá podría hacer una apuesta de alta envergadura en materia de producción y seguridad alimentaria”.

En este sentido, se refirió a aumentar lo que ya se ha venido haciendo de habilitar grandes áreas y edificios deshabitados "que se pueden adecuar para sistemas de producción hortícola intensiva con paneles solares. Allí podría haber un sistema de producción altamente eficiente de alimentos que en un concepto de producción evitaría, por ejemplo, tener que transportar alimentos desde Fusagasugá o la Sabana, con los respectivos costos asociados al transporte y las pérdidas por movilización de productos, entre otros”.

Concluyó que, si bien es cierto que con la instauración de huertas que hay, Bogotá avanza por buen camino, “las autoridades pueden profundizar lo que más puedan para que barajen todas las posibilidades y avancen en una meta de autoabastecimiento. Hay un panorama amplio de posibilidades que Bogotá debería explorar”.

“Bogotá es mi huerta”

Vale referir que, en el marco de la emergencia sanitaria derivada del covid-19, a mediados del año pasado el Jardín se sumó a la reactivación económica de la ciudad a través de la estrategia “Bogotá es mi huerta” que, en esencia, lo que buscó fue fortalecer la práctica de las huertas integrando a los Mercados Campesinos Agroecológicos.  

Esta fue una estrategia que se adelantó con el fin de apoyar a quienes durante la pandemia encontraron en la agricultura urbana una ventana de oportunidades para autoabastecerse, emprender y generar ingresos, y los resultados en este respecto son importantes.  

También, de acuerdo con cifras del Jardín Botánico, los 12 Mercados Campesinos Agroecológicos “Bogotá es mi huerta” realizados en coordinación con Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, y que corresponden a espacios de comunidades que tienen su huerta, han conglomerado a más de 431 expositores entre agricultores urbanos, productores campesinos, emprendedores y “Mujeres que reverdecen”. 

Así mismo, han generado 10.980 kilogramos de productos vendidos, tales como hortalizas y plantas de las huertas, además de productos transformados y amasijos, y han producido más de 194 millones de pesos en ventas, ganancias que fueron exclusivamente para los expositores.

Las metas del cuatrienio

Con relación al actual Plan Distrital de Desarrollo, está contemplado el fortalecimiento de 20 mil huertas urbanas y periurbanas con el suministro de semillas, insumos o herramientas básicas, incluyendo la creación de bancos comunitarios de semillas para el mejoramiento productivo. También se prevé brindar asistencia técnica a 40 mil personas para la producción en las mismas; capacitar a 20 mil personas en técnicas y tecnologías agroecológicas para su producción y desarrollar 40 paquetes tecnológicos para el manejo y aprovechamiento innovador  y sustentable de especies alimenticias aptas para la producción en agricultura urbana y periurbana, entre otros aspectos.