¿Cómo mejorar la seguridad en Bogotá?: Responden cabezas de lista a Cámara | El Nuevo Siglo
Las diez cabezas de lista a la Cámara por Bogotá hablaron con este medio sobre sus propuestas para enfrentar la inseguridad.
Foto: ENS
Domingo, 27 de Febrero de 2022
Redacción Nacional

Bogotá, al igual que el resto del país, está cada vez más cerca de elegir a sus 18 representantes a la Cámara por los próximos cuatro años. En plena campaña electoral, en donde todos los candidatos han expresado sus propuestas, así como sus respectivas visiones frente a los problemas más apremiantes que padece la ciudad, EL NUEVO SIGLO habló con las diez cabezas de lista de los diferentes partidos y coaliciones sobre cómo debería asumirse la inseguridad en la capital.

Frente al que es tal vez el problema más apremiante que aqueja a los capitalinos en estos momentos, se presentan dos enfoques: mientras que algunos candidatos se refirieron a la necesidad de mejorar las capacidades de los esquemas de seguridad, otros plantearon un abordaje social del problema.

Mejorar las relaciones con la policía

En una primera medida, de acuerdo con la cabeza de lista por el Centro Democrático, Andrés Forero, lo primero que tiene que hacer la Alcaldesa es reconocer que existe un problema de inseguridad.

“La Alcaldesa necesita mejorar la relación con la Fuerza Pública. Lamentablemente, con la criminalización generalizada que hizo de la Policía durante los episodios de violencia en los últimos dos años, la Mandataria distrital desmoralizó a la fuerza y en lugar de haberse convertido en jefa de la policía se convirtió en su principal enemiga”, indicó a este medio el exconcejal Forero.

En esto coincidió la cabeza de lista por la coalición de Colombia Justa y Libres-MIRA, David Cote, quien arrancó por decir que la Alcaldía debe devolverle la autoridad a la Fuerza Pública y que, añadió, debe ser fortalecida.

“Lamentablemente la alcaldesa Claudia López se ha dedicado a desprestigiar y a ser una de las personas que más maltrata a la Fuerza Pública en Bogotá. Así que eso sería lo primero: reconocerle y devolverle su autoridad a la Policía”, indicó el candidato Cote, quien añadió que la Administración Distrital debería militarizar los lugares en donde la protesta se ha vuelto habitual.

“La protesta ya no es un ejercicio pacífico sino que son zonas de afectación general. En ese orden de ideas yo militarizaría el Puente de la Dignidad en Usme y los portales de Américas y Suba en los días que se sabe que habrá manifestaciones”, comentó.

También la número uno de la lista de Salvación Nacional, Carolina Restrepo, advirtió que Bogotá debe devolverle el respeto a la Fuerza Pública para que las condiciones de inseguridad aminoren. “Es que la hemos irrespetado de una manera en donde los mismos dirigentes están motivando a la ciudadanía para que los irrespetemos. Si no restituimos el respeto por la autoridad, no vamos a llegar a ningún lado”, indicó.

También la cabeza de lista por Cambio Radical, la exconcejal Carolina Arbeláez, se refirió a la necesidad de que haya un trabajo articulado entre el Gobierno nacional, distrital, la Fiscalía y la Policía que, en su opinión, no se ha visto.

“Desafortunadamente no lo hemos visto. En Bogotá lo que hemos visto ha sido a una supuesta jefa de la policía que lo único que ha hecho ha sido estigmatizar a la fuerza y ponerse más del lado del delincuente y del vándalo que de la ciudadanía”, indicó la exconcejal Arbeláez, quien además refirió que desde el Congreso se tiene que avanzar en una reforma a la justicia, en donde se le ponga el énfasis a la impunidad. “No puede ser que a un ladrón lo capturen 70 veces y 70 veces lo dejen libre”, finalizó.

Vale referir que, con relación al pie de fuerza, la actual representante a la Cámara por el partido Alianza Verde, Katherine Miranda, coincidió con el candidato del Centro Democrático al establecer que “lo primero que debería hacer la Alcaldía es reconocer que la inseguridad no es una percepción sino una realidad. Eso ya sería un avance porque es algo que no ha hecho la Administración Distrital”, añadiendo que, más allá de incrementar el pie de fuerza, “lo que Bogotá necesita es una policía tecnificada que logre capturar al delincuente y llevar pruebas suficientes ante un juez”.



Incremento de tecnología  

Punto aparte, una de las candidatas que se refirió a la necesidad de invertir en tecnología en aras de mejorar la seguridad fue Anastasia Rubio, primera en la lista de la coalición Centro Esperanza.

“La seguridad es una prioridad. Solo el 4% de los bogotanos se sienten seguros en la ciudad. Por eso la Alcaldía debería invertir en tecnologías, principalmente en cámaras que realmente cubran la ciudad, e implementar estos equipos en el transporte público. De esta manera podremos judicializar con mayor facilidad la delincuencia y utilizar la ‘Big Data’ para identificar las zonas con alto y medio riesgo, donde podremos reforzar la presencia policial”, indicó a este medio la candidata Rubio.

En esto coincidió la 101 por la lista del Nuevo Liberalismo, Julia Miranda, quien fue concreta al advertir la necesidad de Bogotá de incrementar su uso.

“Creo profundamente en la tecnología de las cámaras de vigilancia. Cada vez más vemos que logran atrapar a los delincuentes. Creo que incentivar e incrementar su uso, sumado a la presencia física de la policía en los sectores más problemáticos, acompañando la vigilancia remota, es clave para mejorar la seguridad en Bogotá”, dijo Miranda.

Un reflejo presupuestal

Y este fue un aspectos al que también aludió el exconcejal Forero, quien indicó que la Alcaldía debe seguir apostándole a la tecnología.

“Durante el periodo de su primer secretario de Seguridad no le apostó al tema tecnológico, y aunque con el actual secretario dio un viraje, esta es una apuesta que se tiene que fortalecer y se tiene que ver reflejada en las preocupaciones presupuestales. Este año no se vio reflejado en la asignación presupuestal”, concluyó diciendo la cabeza de lista por el Centro Democrático.

Ahora, vale referir que, con relación al presupuesto para la seguridad en la ciudad capital, el primero del Partido Conservador, Juan Carlos Wills, cuestionó que “esta Administración tiene un rubro para seguridad que no asciende a más del 3% del presupuesto distrital, cuando el gobierno está invirtiendo el 12%. Y el incremento en tecnologías tampoco se ha evidenciado. Por el contrario, le echa la culpa a todas las instituciones cuando debería trabajar mancomunadamente con ellas”, indicó a este medio el actual representante Wills.

Concluyó, además, que para mejorar la seguridad en Bogotá la Alcaldesa debería cumplir lo que prometió, de “crear cinco unidades de reacción inmediata. Eso prometió en campaña. De esas quedaron consignadas tres en el Plan Distrital de Desarrollo (PDD) y no han hecho ninguna”, concluyó el representante.



Una perspectiva social

Punto aparte, más allá de atender las necesidades de pie de fuerza y de videovigilancia, la cabeza de lista por el partido Comunes, Sergio Marín, comenzó por advertir que la inseguridad está relacionada con la problemática social agravada por la pandemia.

“La pobreza, la miseria, la marginalidad y el desempleo son causas que explican el aumento de la delincuencia en el país y es imposible atender esa emergencia de inseguridad sin resolver la causa estructural de este problema. Los problemas de orden público no pueden seguirse manejando de manera aislada a las dinámicas sociales y la participación activa de los ciudadanos organizados en las JAL”, indicó a este medio el actual representante Marín, quien concluyó diciendo que “es imposible que las fuerzas de seguridad puedan cumplir su función si no son moralizadas”.

Y, por último, el actual representante de la coalición del Pacto Histórico, David Racero, coincidió con esta postura explicando que el concepto de seguridad humana desde el Pacto Histórico comprende la inseguridad no solamente como crimen organizado, que de todas formas hay que seguir desarticulando, indicó, sino que incluye factores sociales y económicos.

“Nosotros impulsaríamos una política completamente intensiva en generación de oportunidades para jóvenes, que son los primeros que caen en las redes delincuenciales. Estamos hablando de oportunidades en dos vías concretas: educación pública, fortaleciendo la Universidad Distrital y haciendo alianzas con la Universidad Nacional y con el SENA, y segundo, la generación de ingresos en los barrios en donde hay mayor conflictividad. Eso ya se hizo en Bogotá Humana, con el programa Jóvenes en Paz”.

Este fue un enfoque al que también se refirió la actual representante Katherine Miranda, quien indicó que la capital tiene que apostarle a una política social. “Nosotros no podemos negar que el desempleo y la situación económica de muchísimos bogotanos los ha impulsado a la delincuencia”, finalizó.