En entrevista con este Diario, Dilon Martínez, coordinador del Comité Cívico por la Salvación del Chocó, dijo que hay avances en materia de vías y que de la misma manera, mantienen constante diálogo con el ejecutivo actual.
EL NUEVO SIGLO: ¿Cómo va el cumplimiento de los acuerdos que firmó la administración Santos en 2018 tras 18 días de paro cívico en Chocó?
DILON MARTÍNEZ: Bueno, hicimos corte con el gobierno de Santos antes de su salida, nos dejó en marcha tres licitaciones que apuntan hacia la pavimentación de las vías que nos conducen a Medellín y a Pereira, por $440.000 millones, allí hacen falta $280.000 millones para terminar la pavimentación de esas dos vías.
Tenemos estudios y diseños en marcha para la salida al mar y también estudios y diseños para la construcción del hospital de tercer nivel en Quibdó. Son como las cosas más relevantes que ellos han podido cumplir. Son 10 puntos grandes, tenemos mucha expectativa con el Plan Nacional de Desarrollo.
ENS: ¿En cuáles de esos 10 puntos no se ha avanzado?
DM: En materia de servicios públicos, por ejemplo, que es un punto crucial para nosotros. Lo del acueducto por gravedad para Quibdó, el tema de electrificación rural estamos muy crudos, así como el alcantarillado en todos los municipios. O sea ese punto para nosotros es crucial y ahí no ha habido avances.
En el punto cinco, que es autonomía administrativa del departamento, hemos identificado 47 entidades que prestan servicios en el Chocó, pero que son administradas desde el vecindario. Aspiramos a que esas entidades tengan sus respectivas oficinas en Quibdó, y ahí no hay ni siquiera propuestas del Gobierno respecto a la manera de cumplir eso.
El punto siete es productividad y empleo, se sabe que estamos en el primer nivel de desempleo a nivel nacional, y no hay realmente una estrategia gubernamental hasta el momento que permita la satisfacción de este punto y por tanto la reducción del alto índice de desempleo que tenemos. Y así sucesivamente. Hay otros puntos en los cuales no ha habido avances.
ENS: Ustedes se reunieron el viernes pasado con la Ministra del Interior para hablar de estos y otros temas del desarrollo de Chocó, ¿es el primer encuentro con el gobierno Duque?
DM: No, hemos tenido muchos encuentros, incluso desde antes de la posesión a instancias de la Procuraduría General de la Nación hubo un primer contacto con la comisión de empalme del gobierno Duque, junto con el comité de Buenaventura, donde tuvimos ese primer acercamiento.
Después nos hemos estado reuniendo a propósito de los encuentros que se han convocado para la protección de los líderes sociales, estuvimos en el taller Construyendo País y han estado viniendo comisiones del Gobierno a interactuar con nosotros, pero el presente propósito de cumplirnos y la materialización de esos propósitos es otra cosa, y es lo que nos tiene con la expectativa.
ENS: ¿Han considerado si eventualmente no se materializa por parte del Gobierno nacional el cumplimiento de estos acuerdos, convocar un nuevo paro cívico en el Chocó?
DM: De hecho eso lo hemos estado contemplando. Hay un punto que es como el alma de los acuerdos, que es el tema de Belén de Bajirá, este conflicto con Antioquia, después de que el IGAC (Instituto Geográfico Agustín Codazzi) hizo todos los trámites a favor de nosotros. Ya hay una cantidad de fallos judiciales que ratifican lo actuado.
El departamento de Antioquia se niega a entregar el territorio, entonces ese punto es muy sensible como quiera que toca es como la dignidad misma de la gente. Entonces si no hay avances en ese punto y en los otros que tienen que ver con los acuerdos, seguramente más temprano que tarde nos vamos a ver obligados a salir nuevamente a las calles.
ENS: Hay críticas del Gobierno a estas movilizaciones sociales porque dice que se acude a las vías de hecho y no al diálogo, como la Minga Indígena en Cauca, ¿qué opina de eso?
DM: Pues es una mala percepción de la realidad del país, para el caso de nosotros es ampliamente conocido por la comunidad nacional e internacional el estado de discriminación en que vivimos, no hemos podido satisfacer siquiera las necesidades básicas, tenemos comunidades confinadas, niños muriéndose por desnutrición.
Así que como no se nos presta atención, nos hemos visto obligados a acudir a estas vías de hecho. Gracias a Dios pudimos movilizarnos durante los años 2016 y 2017 por 24 días sin que hubiera un solo derramamiento de sangre, tuvimos la capacidad de movilizarnos pacíficamente. Ante la justeza de nuestras reclamaciones hemos obtenido el respaldo y la solidaridad de muchos sectores de la Nación y de la comunidad internacional.
Así que por ese lado estamos tranquilos porque nuestras peticiones son más que justas.