Cámara, a favor de Ministro de Defensa | El Nuevo Siglo
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Martes, 25 de Mayo de 2021

Tal como estaba previsto, ayer se realizó en la plenaria de la Cámara de Representantes el segundo debate de moción de censura contra el ministro de Defensa, Diego Molano Aponte, por su presunta responsabilidad en los supuestos abusos de la Fuerza Pública contra los manifestantes en desarrollo del paro nacional.

El lunes pasado se llevó a cabo el debate, por el mismo tema, ante la plenaria del Senado donde después de casi siete horas de deliberación el ministro Molano pudo tomar la palabra y explicar una a una las intervenciones de las autoridades para controlar los desmanes, y ratificó que la actuación del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) y de la Policía Nacional, se ajusta a la Constitución y la Ley.

En la sesión de ayer en la Cámara, las cosas no fueron distintas. Tras casi ocho horas de intenso debate en el que se escucharon toda clase de señalamientos contra el funcionario, algunos descomedidos y hasta subidos de tono, finalmente el Ministro pudo presentar sus descargos.

La sesión en la plenaria de la Cámara comenzó con la intervención de los citantes quienes reiteraron la responsabilidad el Ministro en los “abusos” de la Fuerza Pública para reprimir a los manifestantes. Al igual que en el debate del lunes, en esta ocasión se dieron a conocer las cifras de muertos durante las protestas, algunas atribuidas por la oposición política al uso desmedido de la fuerza policial.

El representante Inti Asprilla afirmó que Molano Aponte “es el responsable de un nuevo concepto contra la protesta social: los manifestantes son delincuentes y terroristas”.

El congresista le preguntó al funcionario cuestionado “si una piedra justifica una bala. ¿Que una persona tire una piedra justifica matarla con arma de fuego? ¿Eso es uso proporcional de la fuerza?”, dijo.

Por su parte, Mauricio Toro sostuvo que el Ministro de Defensa “avaló la desaparición forzada de más de 100 personas que han participado en las manifestaciones” y agregó que “la desaparición forzada, señor Ministro, es de los delitos más salvajes y más sanguinarios que existen”.

Pero hubo palabras fuertes como las de Germán Navas (Polo Democrático) que lo tildó de “mentiroso, falsario, irrespetuoso y ridículo”.

Otros congresistas de la oposición amenazaron con llevar las denuncias hasta la Corte Penal Internacional, por eso lo llamaron “genocida”; otro le dijo que tenía las manos untadas de sangre de pueblo”. La expresión más repetida por la oposición fue: “renuncie Ministro”.

Claro, todas las colectividades oficialistas salieron a respaldar al funcionario y su gestión, lo mismo que a la Fuerza Pública. Juan Manuel Daza (Centro Democrático) le “rindió un homenaje” a los uniformados; Buenaventura León (Conservador) dijo que “no hay una sola prueba de orden expresa del Ministro para agredir a los manifestantes”; o José Vicente Carreño quien “a nombre de la corporación” le ofreció “disculpas” a Molano por la citación al debate.

“Debate sobre libertad y orden”

Pero así como la oposición política utilizó en la Cámara los mismos argumentos que sus pares en el Senado, el ministro Molano hizo lo propio, pues los señalamientos –aunque de pronto más ofensivos- fueron similares. Sus explicaciones no variaron de un día para otro.

Tal como Lo registró EL NUEVO SIGLO en su edición de ayer, el Ministro de Defensa se refirió a los valores éticos, y reiteró que “la autoridad, el Estado de derecho, la libertad, no se negocian, y mientras yo sea Ministro de Defensa actuaremos con contundencia y con respeto a los derechos humanos para restablecer la normalidad en el país. Este es un debate sobre la libertad y el orden”, afirmó.

Molano también defendió el Gobierno del presidente Iván Duque, la política d derechos manos de esta administración, el apego por la Constitución y la Ley en respeto por la protesta pacífica, e insistió en que “la instrucción del Presidente de la República a sus funcionarios es el respeto absoluto a la Carta Política y a la Ley”.

Dijo que “cuando se lanza la primera piedra comienza la violencia, vienen las bombas molotov, la vandalización, los atentados, las agresiones a la Fuerza Pública, es entonces cuando tiene que actuar la autoridad del Estado con toda contundencia, peor no contra los manifestantes, sino contra los terroristas y los vándalos”, señaló.

Por eso, aseguró que estas protestas no se caracterizan por “pequeños vandalismos”, sino por un “enfoque sistemático, premeditado y planeado para atentar contra la institucionalidad: la policía, los bancos, las instituciones del Estado, las cámaras de seguridad, el transporte masivo, la infraestructura energética, los bloqueos”.

Con ironía el Ministro admitió ser un mentiroso: “Claro que hay una mentira sobre el ataque a la URI de Popayán: de allá no se robaron 55 armas, fueron 75: 12 fusiles, 24 pistolas 39 revólveres”, agregó.

El Ministro de Defensa culpó de los principales ataques a las Alcaldías y Gobernaciones en el país al Eln y las disidencias de las Farc, y señaló intereses del narcotráfico en la afectación al Palacio de Justica de Tuluá y la URI de Popayán.

“Las instituciones del estado están bajo ataque: en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y otros municipios. Y cuando se ataca a la institucionalidad tiene que actuar la justicia, la Fuerza Pública”, insistió.

Eso sí, dijo que este Gobierno tiene “cero tolerancia” con los uniformados que deshonran su misión constitucional, pero pidió no prejuzgar a los miembros de la Policía y el Esmad mientras avanzan las investigaciones.

De hecho, se refirió a que durante las protestas se han denunciado internamente 155 actos irregulares de uniformados que están en investigación, “pero a nuestros policías no se les puede prejuzgar y decirles asesinos, ni decirle genocida a un funcionario. La democracia se fortalece con la verdad pero se requiere garantía en el debido proceso y sanción a los responsables antes que quitarle legitimidad a las instituciones”.

El ministro Molano Aponte concluyó su intervención con una cerrada defensa de la Fuerza Pública en la protección de objetivos estratégicos del Estado como la infraestructura petrolera, los sistemas de transporte, los corredores viales y el acompañamiento a las caravanas de transporte que llevan alimentos, medicinas, combustibles y suministros de primera necesidad.

Se adelantó la votación

Ayer muy temprano se conoció que la mesa directiva del Senado adelantó para mañana, jueves 27 de mayo, la votación de la moción de censura tras el debate que se realizó en la tarde-noche del lunes pasado al Ministro de Defensa. 

El numeral 3 del artículo 32 de la Ley Quinta establece que “concluido el debate, el mismo presidente de la corporación señalará día y hora, que será entre el tercero y el décimo día, para votar la moción de censura”.

De darse la votación mañana, es muy probable que la moción no prospere pues así lo demuestran las cuentas a favor del funcionario: Centro Democrático con sus 19 senadores; 14 conservadores; 11 de La U; 15 de Cambio Radical; 6 de las bancadas cristianas; y un disidente, el senador ‘Manguito’.

Del otro lado están solo los 17 votos de la oposición además de 2 disidentes del Partido de La U: Roy Barreras y Armando Benedetti, y los 14 votos del Partido Liberal que ya anunció que respalda la censura. Es decir, 36 votos que no alcanzarían para aprobar la salida del ministro de su cartera.

Sobre el tema, ayer se conoció un comunicado del expresidente César Gaviria, jefe único del Partido Liberal, en el que cuestiono que el Senado haya adelantado la votación del debate de censura.

 “La Constitución dice que si se vota en una Cámara, ya la otra no puede votar una moción de censura. ¿Si será legal o constitucional esa maniobra del Gobierno de introducir otra moción de censura en el Senado?”, se preguntó.

Al cierre del debate, el presidente de la Cámara, Germán Blanco, no se refirió a este tema.