El ambiente en el Concejo de Bogotá esta cada vez más tensionante a razón de dos hechos: es cada vez más claro que la capital del país, Plan de Ordenamiento Territorial, muy probablemente no va a tener; por lo menos no este año. Y la aprobación del presupuesto del año entrante, que este lunes encaró un nuevo retraso, está en cuidados intensivos.
Estos dos importantes proyectos de ciudad se enredaron en una feria de impedimentos y de recusaciones que hicieron que el Concejo se volviera, hasta cierto punto inoperante, y el lunes varios concejales insistieron en su llamado a que no se apruebe por Decreto, con los vicios que fue radicado.
No obstante, a 48 horas de que se cumpla el plazo de los 90 días de trámite, desde que la secretaría de Planeación radicara este proyecto de Acuerdo, y con un POT que hoy enfrenta o el hundimiento o la aprobación por decreto, es valido preguntarse: ¿Qué pasó?.
Si bien es cierto que varios concejales insistieron en que esto es resultado de una pésima y deteriorada relación entre el Concejo Distrital y la Administración Distrital, otros aluden más a una coyuntura política propia de un año preelectoral. Comencemos por ahí.
Una coyuntura excepcional
De acuerdo con el concejal del Polo Democrático Alternativo, Álvaro Argote, las relaciones entre los poderes públicos no son planas, hay momentos en que las cosas se ponen en contradicción “y este es uno de esos. Por qué: por un proyecto de acuerdo que es muy importante para la ciudad. Pero fíjese usted: cuando discutimos el Plan de Desarrollo aquí no paso lo que está pasando ahora. Salió con algún artículo que de pronto algunos concejales no votaron pero pasó y se aprobó”.
No obstante, de acuerdo con el concejal del Polo este proyecto se presentó en medio de una coyuntura política nacional en donde se cruzan intereses políticos. “Cómo Claudia lo presentó y el Concejo de Bogotá no le aprobó el POT ni a Gustavo Petro, ni a Enrique Peñalosa, también hay una posición política de no aprobarle a Claudia porque es Claudia, para que no pueda decir que sacó un POT por acuerdo”, indicó el concejal Argote.
Y por otra parte, indicó con total claridad que “alguien inició en el Concejo la vía de la dilación, para que no se decidieran cosas hace más de un mes y medio. Las cosas se venían decidiendo, iban avanzando, parecía que el tramite saldría por acuerdo, pero alguien encontró la forma de iniciar, a través de recusaciones, la dilación. Y al final este camino de las recusaciones se volvió común, lo que llevó a que el Concejo no pueda operar. Y hoy no puede operar y ya no va a haber POT. Así lo afirmo. Se acabó el tiempo. Y lo mismo puede pasar con el presupuesto”, finalizó diciendo el concejal Argote.
A este respecto, no obstante, la concejal de la Alianza Verde, Lucía Bastidas, dijo a este medio, que efectivamente esto ha sido un desgaste para el Concejo, “pero la pregunta es: ¿a quien le conviene?. Te aseguro que no al Cabildo: hay intereses ocultos y la Fiscalía tiene que averiguar quien pone este tipo de anónimos. Porque nosotros, por reglamento, tenemos que cumplir y si hay recusaciones pues toca tramitarlas. Y si hay tutelas toca tramitarlas. Entonces error decir que fue el Concejo quien no logró sacar este proyecto al otro lado”, añadió la cabildante.
La cabildante, por último, cerró diciendo que es “verdaderamente lamentable que se saque un presupuesto y un POT por decreto. Creo que perdemos absolutamente todos pero la alcaldesa no ha querido escuchar lo importante que sería que retirara el proyecto, o que se hundiera en comisión para que pueda presentarlo el próximo año. Ella tendrá la potestad de sacarlo por Decreto pero tendría que ser el texto inicial, que es problemático. Creo que se hundió el presupuesto y el POT. Es lo que parece”, finalizó diciendo la concejal Bastidas.
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Malas relaciones Gobierno-Concejo
Y por otra parte, varios concejales coincidieron en que en los últimos tres meses, cortesía de todas las trabas que ha padecido este proyecto de Acuerdo, un desgaste generalizado entre el Gobierno Distrital y el Cabildo Distrital es palpable, y en parte es razón por la cual el POT no logró pasar de la comisión. Por lo mismo, ¿cómo pintan las relaciones durante los próximos dos años de gobierno de Claudia López?
Para responderse a esta pregunta, EL NUEVO SIGLO consultó a varios concejales de diferentes bancadas, la mayoría de los cuales considera que las relaciones no van a mejorar, y a la luz de que el Plan de Ordenamiento Territorial se hunda, es imperativo que la Administración revalúe la forma en la que se relaciona con el Concejo.
“Yo creo que de aquí en adelante, ya terminada esa extensísima luna de miel de la Administración, de aquí en adelante todo lo que viene son perdidas. Y porque lo digo: porque siempre ha habido un desgaste natural en las relación entre los concejos y las administraciones. Y hay un desgaste natural en los dos concejos: el que se deja tranzar y el que no lo hace. Las equivocaciones, los maltratos y las torpezas de la Alcaldía han deteriorado la relación y de aquí en adelante no hay como remediar. Y en la medida en la que Claudia López este mas y mas golpeada, le va a resultar mas difícil que los concejales accedan a sus pretensiones porque la correlación de fuerzas cambia”, le dijo a EL NUEVO SIGLO el concejal del Polo, Carlos Carrillo.
Por su parte, el concejal de la Alianza Verde, Martín Rivera coincidió en que efectivamente hay un desgaste generalizado de las relaciones, y cambios deben ser imperativos por parte de la Administración Distrital para enmendar las relaciones.
“Si se mantienen las cosas como están; si se mantiene la secretaría de Gobierno en cabeza de Luis Ernesto Gómez; si se mantienen este tipo de jugaditas, por supuesto que la relación va a seguir siendo pésima y va a seguir empeorando”, comenzó por advertir a este medio el concejal Rivera, quien añadió que este punto tan bajo en las relaciones, “por el contrario, es una gran oportunidad para que el segundo tiempo, en términos futbolísticos, se fortalezca este rumbo. Para darle a Bogotá una relación distinta política entre el Concejo y la Administración y para recuperar ese discurso de campaña y poder gobernar con esos principios que tanto defendimos antes del 27 de octubre del 2019”, finalizó diciendo el concejal Rivera.
A este respecto el concejal del Centro Democrático, Andrés Forero, coincidió en que la Administración tiene que hacer cambios fundamentales con relación a la forma en la que se ha relacionado con el cabildo.
“Históricamente, las relaciones entre el Ejecutivo y la corporación pública correspondiente, tienden a decaer en el tiempo. Yo creo que con la elección presidencial presidencial por delante, y en el último año con la elección a la Alcaldía y al Concejo, esto va a empeorar. Ella tiene que hacer cambios importantes y tiene que reconocer que la relación está desgastada y si no lo reconoce, esto solo va a empeorar”, le dijo a EL NUEVO SIGLO el concejal Forero.