El Banco de Bogotá dio a conocer que será la entidad al frente de la financiación de la Fase III de Transmilenio en el municipio de Soacha. Serán $17.500 millones la inversión, con la que se espera tener resultados positivos en tres aspectos: aumento de velocidad de operación, reducción de emisiones contaminantes del medio ambiente y optimización de los tiempos de recorrido.
Rafael Arango Calle, vicepresidente de Banca Empresas del Banco de Bogotá, se pronunció al respecto:
“En el Banco de Bogotá estamos comprometidos con el desarrollo sostenible del país. Es así como le apostamos a la consolidación de infraestructura vial para impulsar el progreso de las comunidades, brindándoles cada vez más y mejores servicios. Con este proyecto, más de 400.000 personas podrán acceder al transporte público diariamente; además, con esta obra se espera una reducción aproximada de 15.000 toneladas de CO2 equivalentes anuales”.
La extensión de la tercera fase es de 800, metros en la que se construirán un puente vehicular y peatonal, ciclorrutas y cicloparqueaderos en las estaciones. El espacio público contará con una zona de más de 126.000 m2, lo que permitiría accesibilidad total a personas con movilidad reducida.
- Le puede interesar: Liberan a dos menores secuestrados por el Eln en Arauca
En este sentido, la fase III también contempla la implementación y siembra de aproximadamente 1.500 árboles, así como la creación de un parque lineal con más de 12.000 m2.
Las proyecciones determinan que en el municipio de Soacha pasarán 158 buses troncales por hora. Esto se traduce en una reducción de 34,8 minutos en el viaje.
Asimismo, la fase III se desarrollará a partir de la utilización eficiente del agua en el sistema, puesto que los patios estarán acondicionados con plantas de tratamiento de aguas residuales.
Se calcula que en el proceso se recircula el 90 % del agua y se obtienen ahorros entre el 30 y 40 % en el consumo. Otro de los factores a destacar en la construcción es el proceso de reutilización de los residuos aprovechables y aseguramiento en la gestión de los desechos peligrosos que hacen parte de la gestión integral en el sistema.