En el marco de un cruento tercer pico que disparó los indicadores de contagios y fallecimientos a números sin precedentes desde que comenzó la pandemia, la capital pasó a encabezar la lista de ciudades y regiones del país con las cifras más alarmantes. Bogotá llegó a registrar, en el lapso de 24 horas, 12.494 nuevos casos y hasta 189 decesos.
Pero hoy por hoy, cuando estos indicadores comenzaron de verdad a descender de manera sostenida (de jueves a viernes hubo 3.717 nuevos infectados), es clave que la ciudadanía reflexione respecto a dónde está parada y qué viene, epidemiológicamente hablando, para no cometer los mismos errores del pasado.
Ya está claro que habrá un cuarto pico y otros sucesivos, pues la covid-19 tiene un comportamiento similar al de la influenza, pero Bogotá tiene que evitar que esta situación se dé con las características del tercero: desde finales de marzo, en tres meses y medio, hubo alrededor de 11.000 fallecimientos (este periodo inició con 14.485 muertes y finalizando eran 25.582 las vidas perdidas).
Entonces, con la intención de entender cómo será el comportamiento en este segundo semestre del año, expertos y epidemiólogos consultados por EL NUEVO SIGLO hicieron tres advertencias tras analizar el cuadro epidemiológico de la última semana: en primer lugar, que el descenso será lento pero sostenido; lo segundo es que el quiebre del pico es frágil, lo que significa que los contagios podrían volver a escalar; y por último, que si bien no hay una confirmación oficial de que la variante Delta esté circulando en la ciudad, es muy probable que así sea. Comencemos por ahí.
Con relación a la variante Delta, de acuerdo con el epidemiólogo y salubrista de la Universidad de los Andes, Luis Jorge Hernández, si bien la Secretaría Distrital de Salud aún no ha evidenciado, ni por consiguiente confirmado su presencia, “aún así los bogotanos deben comportarse como si estuviera circulando. Lo más seguro es que la variante ya esté circulando en Bogotá. Este tercer pico tuvo una pendiente muy alta y muy prolongada, entonces muy seguramente si está circulando así no la confirmen aún”.
El cuadro de la última semana
Ahora, pasados ocho días desde que la alcaldesa Claudia López anunció que lo peor en Bogotá ya había terminado, pues desde comienzos de julio los indicadores tales como el RT, la velocidad de transmisión y los fallecimientos comenzaron a descender, el cuadro epidemiológico cambió de manera significativa.
La ocupación de las unidades de cuidados intensivos bajó casi 10 puntos porcentuales pasando del 90% cerrado al 81,8% para las unidades empleadas para atender a los contagiados y al 83,1% para aquellas camas con ventilación dispuestas para todas las patologías, recordando siempre que este último indicador no descenderá de manera consistente y por el contrario es probable que se incremente, pues comenzaron a descongestionarse cirugías que, por la alerta roja general, se vieron suspendidas.
Le puede interesar: Cámara de Comercio hace un llamado a que no se hagan bloqueos el 20 de julio
Adicionalmente, hace tres días la alcaldesa López indicó que la capital dejó de estar en alerta roja general (la alerta roja hospitalaria continuará hasta llegar a una ocupación del 75%) por contagios de covid-19 e hizo un llamado urgente a no volver a romper el pacto de cuidado colectivo.
“Nos tomó casi tres meses salir de este pico que fue como el Everest. Fueron tres meses muy dolorosos, pero al fin salimos de alerta roja, volvimos a bajar a 84% de ocupación UCI covid. Quienes convocan a nuevas marchas deben ser conscientes del enorme costo en enfermedad y fallecimientos que implicó romper el pacto de cuidado colectivo”, indicó la alcaldesa el pasado jueves.
En este sentido, en la ciudad las discotecas y los eventos masivos tales como los conciertos y los partidos de fútbol se mantendrán cerrados y estarán hasta cierto punto sujetos a cómo avanza el sector educativo. “Bogotá, por ahora, no va abrir discotecas, conciertos ni fútbol, vamos a esperar a ver cómo nos va con el tema de educación y unas semanas más adelante, en agosto, examinaremos si pedimos o no pilotos”.
Descenso y aglomeraciones
A este respecto, de acuerdo con el vicedecano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y experto en modelaciones matemáticas de enfermedades transmitidas por vectores, Juan Manuel Cordovez, el descenso será lento pero sostenido.
“De acuerdo con nuestras últimas predicciones de esta semana, el descenso es lento y no veremos cambios significativos en contagios o muertes antes del primero de agosto. Digamos que si tomamos el indicador de la ocupación de unidades de cuidados intensivos yo te diría que un nivel de ocupación de las mismas alrededor del 60% de pronto lo estaremos viendo a mediados o a finales de agosto, si las cosas siguen como van”, le dijo a este diario el profesor Cordovez.
En esto coincidió el epidemiólogo Hernández, quien dijo que las proyecciones hechas por la Universidad de Washington “muestran un descenso lento pero progresivo”, pero ojo, este es un descenso frágil y factores exógenos al comportamiento del virus como las manifestaciones, podrían hacer que el comportamiento del mismo repunte.
Además lea: Logros de la Presidencia pro tempore de Colombia en la CAN
“Toda interacción humana influye. El covid se transmite por contacto. Así las centrales obreras digan que en el marco de las manifestaciones habrá protocolos de bioseguridad, en la calle no hay protocolo que valga y habrá transmisibilidad. Mientras no estén todas las personas vacunadas y con el riesgo latente de nuevas variantes, hoy el comportamiento es más importante que nunca”, agregó el profesor Hernández.
Adicionalmente, y como lo ha venido denunciando desde hace algunos meses el profesor, el gobierno tanto distrital como nacional optó por una estrategia de mitigación y no de supresión, lo que significa que la solución trazada por las autoridades fue la de apostarle a una respuesta farmacológica, no de monitoreo, entonces mientras no haya una vacunación plena, el comportamiento de contagios será altamente susceptible a cambiar.
“Una estrategia de supresión es aquella que le apuesta a medidas farmacológicas sumado a un buen esquema de PRASS que identifique oportunamente los brotes, buscar el virus, cortar canales de transmisión y hacer aislamientos selectivos. Ahí estamos fallando”.
Eventos masivos
Por último, y considerando que el tercer pico de Bogotá “fue largo y desgastante”, el vicedecano Cordovez añadió, frente a una de las últimas determinaciones de la alcaldesa Claudia López de no abrir ni las discotecas ni los eventos masivos, que debería reconsiderarse dicha medida.
Explicó, haciendo referencia a los cupos epidemiológicos de los cuales comenzó a hablar la ciudad de Bogotá el pasado mes de septiembre, que “sería sensato abrir eventos masivos siempre y cuando se pidan pruebas y certificados de vacunación. El personal asociado a la educación ya está vacunado y por consiguiente ya cabe en cualquier cupo, así que yo creo que los eventos masivos se podrían hacer siempre y cuando se solicite prueba”.