Los padres de familia se muestran preocupados por las afectaciones que sufrieron los niños y jóvenes en el aprendizaje a raíz de la pandemia
Por primera vez se tomó el pulso a los colombianos sobre su percepción de la educación en el país a través de una encuesta, que fue aplicada en 55 municipios de ocho regiones.
La "Gran Encuesta de Opinión de la Educación" se hizo en alianza con la Fundación Empresarios por la Educación y la empresa Cifras y Conceptos.
Lo que más destaca el estudio es que “tenemos una emergencia frente al tema de salud mental al interior de las instituciones educativas tanto públicas como privadas y hay una emergencia que hay que atender”, sostuvo César Caballero, gerente de Cifras y Conceptos, a EL NUEVO SIGLO.
Precisamente, sobre salud mental Caballero expresó: “Hicimos una serie de preguntas sobre que fenómenos se están presentando en el colegio en cuanto a convivencia y ahí encontramos una presencia grande de temas de bullying, pero también hay datos aterradores sobre presencia de armas en los colegios, los retrasos que los niños tuvieron durante la pandemia y la necesidad de incorporar temas de salud mental para controlar estos conflictos”.
“No es que los niños sean conflictivos, están expresando una manera de resolver sus conflictos y cuando no hay una buena manera de hacerlo, recurren a temas que no son adecuados y a eso nos referimos”, agregó.
Así lo señala la encuesta, donde los padres de familia se muestran preocupados por las afectaciones que sufrieron los niños y jóvenes en el aprendizaje y las socioemocionales a raíz de la pandemia. Para ellos, las situaciones más significativas con el regreso a la presencialidad relacionadas con el aprendizaje fueron el olvido de los temas vistos previamente (60%), dificultades en comprensión de lectura y retraso en aprendizajes matemáticos (54%) y reprobación de asignaturas (53%).
En cuanto a los aspectos socioemocionales, los más significativos para los padres de familia fueron las dificultades para retomar los hábitos educativos y para concentrarse, cuya frecuencia fue de 49% en ambos casos.
“Para los colombianos la educación presencial implica un avance muy importante y debemos mantenerla. Incluso hay una pregunta sobre con qué se asocia la educación virtual y la gente la asocia con mala calidad”, explica Caballero.
En ese sentido, el 70% de los colombianos considera que la calidad de la educación virtual es peor que la presencial.
El poder
Para el encuestador el país sigue creyendo en el poder transformador de la educación. “No ha perdido la fe en que educarse es el mejor camino para mejorar las condiciones de vida de la sociedad, de los hogares, de las familias, que es el mejor camino para insertarse en el mercado laboral y ser un buen ciudadano”.
Del mismo modo, llama la atención que mientras más edad tenga la persona, más reconoce la calidad. En cambio mientras más cercanas estén en la experiencia del sistema educativo en el corto plazo, las personas son más críticas hacia la calidad de la educación.
“Los colombianos mayores de 55 años tienen una percepción más optimista del mejoramiento de la calidad educativa, el 52% considera que la educación hoy es mejor que en su época de estudiantes. Mientras tanto, este porcentaje entre los encuestados menores de 25 años es 30%”, afirmó Caballero.
En cuanto a la pregunta: Según lo que sabe ¿la calidad de la educación en las instituciones educativas del país: a) ha disminuido, b) se ha mantenido igual, c) ha mejorado o d) no sabe?, el 39% de los colombianos considera que ha disminuido, el 27% que se ha mantenido igual y el 27% considera que ha mejorado.
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Brechas educativas
Los resultados también dan cuenta de las diferencias de la calidad en los territorios del país. El Pacífico es la región con la percepción más negativa de la evolución de calidad de la educación en el tiempo: 61% de los colombianos que residen ahí consideran que hoy la educación es peor a cuando ellos estudiaron.
Los resultados de la encuesta relacionados con abandono escolar muestran que 15% de los padres de familia ha considerado que sus hijos deserten del sistema educativo. Esta cifra es más preocupante en las zonas rurales dispersas, donde alcanza el 26%.
Al respecto, la alimentación escolar es uno de los programas que ha mostrado efectividad en el país para aumentar la permanencia de los estudiantes. No obstante, en las zonas rurales dispersas es donde peor se percibe la calidad de este programa: 36% de los colombianos en estos lugares afirma que su calidad es muy mala, contrario a las ciudades y aglomeraciones, donde la cifra es 6%.
“La primera gran brecha que notamos no es entre público y privado, sino entre las grandes ciudades, ciudades intermedias y las zona rurales. La segunda brecha tiene que ver con los temas de educación público privada, pero hay que recordar que una cosa es un colegio público en un municipio con Secretaría de Educación certificada que tiene unas buenas características y es un colegio muy competitivo, donde los niños están bien, y otra cosa es un colegio público en una escuela rural en un municipio”, resaltó Caballero.
“La brecha también está en el acceso a internet. El acceso a tecnología no es solo tener los aparatos, incluye tener conexión, y aquí se recuerda todo el tema de Centros Poblados. No todos los niños pueden acceder de la misma manera, hay unas brechas enormes entre colegios de alta calidad y los que reciben niños en zonas rurales y en ciertas regiones. También hay retos de cobertura, particularmente en la ampliación de la jornada escolar”, sostuvo el analista.
Docentes y directivos
El 70% de los colombianos considera que la forma en que los docentes explican es el factor más importante para el buen desempeño académico de los estudiantes. Frente a estos actores centrales del sector, el 66% de los encuestados opina que deben ser comprometidos con los estudiantes, 54% mantenerse en constante preparación y 50% tener una buena comunicación con estudiantes y padres de familia, siendo las tres características más relevantes.
Adicionalmente, 51% de los encuestados opina que deben ser evaluados por los logros alcanzados por los alumnos, 45% a través de instrumentos estandarizados y 26% por los mismos estudiantes. Un porcentaje menor, 8%, opina que no deben ser evaluados.
Respecto a la forma en que explican los docentes de sus hijos, el 66% de los padres de familia la valora como muy buena. Las regiones del país exhiben diferencias en esta evaluación. Mientras el 79% de los padres en Orinoquía-Amazonía tiene una percepción positiva, en el Pacífico el porcentaje es de 41%.
Primera infancia
El 54% de los colombianos afirmó que la razón por la que los padres de familia envían a las niñas y los niños menores de cinco años a las instituciones educativas, centros de desarrollo o jardines infantiles es porque tienen que trabajar. Factores como el desarrollo físico y mental de los más pequeños o desarrollar sus proyectos de vida fueron respuestas menos frecuentes.
Los colombianos también opinaron acerca de las actividades que deben hacer los más pequeños en estos espacios. Las más destacadas fueron jugar con 61%, actividades artísticas, 59%, y actividades manuales, 57%.
Por último, la encuesta también reveló que los padres conocen poco de cómo se toman las decisiones en el sistema educativo en Colombia. “Ese es uno de los temas sobre los que hay que trabajar y que también estamos pidiendo que se incorpore al Plan de Desarrollo, porque los papás no saben cuáles son las decisiones que toman las secretarías de educación o el Ministerio, y no saben cuáles son las competencia de los rectores del colegio”, concluyó Caballero.
Ficha técnica
Se realizaron 1.839 encuestas a hogares en 55 municipios en 8 regiones del país (Antioquia, Atlántico, Bogotá D.C., Centro, Oriente, Orinoquía-Amazonía, Pacífico y Valle del Cauca). Estas encuestas representan a los 293 millones de ciudadanos mayores de 18 años.
Las estimaciones para el total poblacional tienen un error estándar relativo máximo de 4,8% con una confiabilidad del 95% para fenómenos observados con una frecuencia mínima del 20%. Para frecuencias observadas en el total nacional mayores a 20%, el error en la estimación es menor.
Complementariamente se realizaron más de 90 encuestas a jóvenes, 232 a hogares geográficamente cercanos a instituciones educativas y 86 entrevistas con enfoque cualitativo a grupos específicos de actores relevantes del sector como docentes, directivos docentes, empresarios y, en particular, a 49 secretarios de educación que administran el 68,6% de la matrícula de preescolar, básica y media del país.