A partir de hoy muchas cosas cambiarán en la capital. Pese a que al cierre de esta edición la ocupación de unidades de cuidados intensivos para pacientes covid-19 positivos estaba en el 98.2%, en Bogotá se abrirán todos los bares y gastrobares hasta la una de la mañana, aplicando los protocolos de bioseguridad que se decretaron para la implementación del piloto de los mismos.
Este sector, que fue uno de los primeros en cerrar y no ha podido reabrir de manera continua, pues los cierres de los fines de semana de comienzos de este año fueron altamente perjudiciales para el gremio, espera recuperar la confianza de los consumidores y enfocarse en la apertura de aquellos locales que cerraron así como en la recuperación del empleo.
No obstante, en los últimos días el número de establecimientos a los que no se les dio permiso para reabrir ha sido muy elevado, razón por la cual Asobares se concentrará en revisar qué está pasando y evaluar si es necesaria capacitación adicional en la implementación de las medidas de bioseguridad, para aumentar el número de locales que reabran sus puertas.
“Se han intentado registrar para ingresar a la reactivación 2.333 establecimientos, de los cuales han sido autorizados 611 y han sido rechazados 1.618. Esta cifra de rechazos es preocupante porque algo está pasando y debemos revisar qué es: o la gente no tiene claridad en los diseños para los protocolos, o les hace falta algún tipo de asesoría por parte de la Administración Distrital. Y los que están autorizados van a entrar a cumplir con todos los protocolos a cabalidad para devolverle la confianza a los usuarios. Eso es determinante para que los establecimientos puedan tener una buena reactivación”, le dijo ayer a EL NUEVO SIGLO el presidente de Asobares, David Contreras.
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Expectativas
El dirigente de Asobares explicó que "el sector llega bastante golpeado porque fue un cierre excesivamente prolongado y en donde los alivios brillaron por su ausencia. Me refiero a los alivios que resolvieran los problemas de la gente a los que les tocó cerrar. No se les ayudó con los cánones de arrendamiento, servicios públicos, subsidios de nómina y por eso los daños fueron estructurales y produjeron una crisis dentro del sector”.
En cifras de la Cámara de Comercio de Bogotá, precisó Contreras, en el marco de los cierres más de 8.449 establecimientos tuvieron que cerrar sus puertas de manera definitiva, algo así como el 24% del total solo en la capital (esta estimación no incluye las afectaciones derivadas del Paro Nacional), lo que se tradujo en cerca de 106.000 empleos que se perdieron en la capital y el departamento, y la mayoría de los cuales eran desarrollados por mujeres en un 58.1%.
“También recuerda que nuestros sectores, dentro de los sectores que aportan al primer empleo, el nuestro suma en un 32,7%. Mujeres y mujeres jóvenes fueron las que más perdieron. Y eso con corte al 31 de diciembre, antes de los cierres los fines de semana y el paro. Hoy esas cifras son mucho más bochornosas”, añadió el presidente de Asobares, quien enfatizó que los cierres de comienzos de este año de los fines de semana terminaron de quebrar al sector.
“Fueron totalmente perjudiciales. No ayudaron en términos de mitigación de los contagios porque las grandes aglomeraciones estaban dándose entre semana y en las jornadas diurnas. Fueron completamente ineficaces que, contradictoriamente en donde estaba el contagio, se enfocaron en los fines de semana y en las noches. Esto impactó a todos los servicios turísticos que dependen o encuentran su punto de equilibrio en estos días. Por eso agradecemos que la Alcaldesa ya decidiera abrir y agradecemos especialmente los anuncios de la Resolución 777 del Ministerio de Salud para la reapertura de discotecas”.