EL presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció en días pasados la transformación de la antigua basílica de Santa Sofía en una mezquita después de que un tribunal revocara el estatus de museo de esta atracción turística de Estambul.
La basílica, una importante obra arquitectónica construida en el siglo VI por los bizantinos, que coronaron en ella a sus emperadores, está incluida en la lista del patrimonio mundial de la Unesco.
Los otomanos la convirtieron en mezquita después de la toma de Constantinopla en 1453 y el líder de la joven República Turca Mustafa Kemal la transformó en museo en 1934, con la intención de "ofrecerla a la humanidad".
Desde España a Irak pasando por Egipto, Argelia y Chipre, estos son algunos ejemplos emblemáticos de lugares de culto reconvertidos, en mezquitas o iglesias, a lo largo de los siglos en medio oriente, el norte de África y países del Mediterráneo.
España
La mezquita-catedral de Córdoba en Andalucía, incluida desde 1984 en el patrimonio mundial de la Unesco, fue construida por los emires y califas omeyas entre los siglos VIII y XI en el sitio de una basílica cristiana.
Los musulmanes conquistaron la mayor parte de la península ibérica en el siglo VIII y la mezquita era el principal lugar de culto del islam en Occidente. Después de que el rey católico Fernando III reconquistara la ciudad en 1236 se convirtió en una iglesia.
Chipre
Situada en el norte de Nicosia, la mezquita de Selimiye fue originalmente una catedral católica gótica construida en el siglo XIII, después de que los cruzados conquistaran Chipre, y nombrada igualmente en honor de Santa Sofía.
Fue convertida en mezquita después de la conquista de Nicosia por los otomanos en 1570. La catedral gótica de San Nicolás, erigida en Famagusta, en el este de la isla, al comienzo del siglo XIV, corrió la misma suerte en 1571, convirtiéndose en la mezquita Lala Mustafá Pasha.
Irak
La iglesia ortodoxa siríaca de San Efrén en Mosul, de más de 1.800 años, fue convertida en mezquita por el grupo Estado Islámico en 2014 hasta que los yihadistas fueron expulsados de la ciudad tres años más tarde.
Cisjordania
La gran mezquita de Naplusa en Cisjordania era originalmente una iglesia, construida por el emperador Justiniano en el siglo VI. Fue transformada en una mezquita y más tarde convertida de nuevo en iglesia por los cruzados. En 1186, los ayubíes de Saladino la convirtieron de nuevo en una mezquita.
Al Jadra, la mezquita verde, fue construida en la ciudad palestina, en el lugar donde Jacob lloró a su hijo José, según la tradición. Los cruzados la transformaron en iglesia y volvió a ser mezquita en 1187.
Líbano
La mezquita Al Omari, situada en el centro de Beirut, fue un templo romano antes de que los bizantinos lo convirtieran en una iglesia.
Después de las conquistas islámicas, se convirtió en una mezquita, y recibió el nombre del segundo califa del islam Omar Ibn al Jattab.
En la época de las cruzadas se transformó de nuevo en una iglesia románica y Saladino, el primer gobernante de la dinastía ayubí, la convirtió en mezquita en 1187.
Los francos la recuperaron y la convirtieron en una catedral entre 1197 y 1291, antes de que se convirtiera en mezquita durante la época de los mamelucos.
Siria
En el corazón de la capital siria, la Mezquita de los Omeyas es una de las más famosas del mundo islámico. Originalmente era un templo en honor a Júpiter, pero a finales del siglo IV se convirtió en una iglesia por orden del emperador Teodosio I, y después en mezquita en la época de la dinastía omeya (670-751).
En su interior se cree que contiene el cuerpo de Juan el Bautista, o "el profeta Yehya", como se le conoce en la religión musulmana.
Egipto
Construida en 370, la mezquita Atarina de Alejandría fue originalmente una iglesia dedicada a San Atanasio, una figura de la iglesia ortodoxa copta.
Fue convertida en mezquita en el siglo VII durante las invasiones islámicas. Durante la invasión napoleónica, los franceses pensaron que albergaba la tumba de Alejandro Magno. Fue renovada varias veces por los otomanos y reabierta al público en 1976.
Argelia
Hay datos de que en 1612 la mezquita de Ketchaoua de Argel ya existía. A finales del siglo XVIII fue una de las principales del país.
Pero a finales de 1831, las nuevas autoridades francesas la convirtieron en la iglesia de San Felipe de Argel. Los curas predicaban desde el mimbar, desde donde lo hacía el imán.
En 1838 fue consagrada catedral de Argel. Se transformó y amplió, destruyendo gran parte de la antigua mezquita.
Ketchaoua se convirtió de nuevo en mezquita en 1962, cuando Argelia obtuvo la independencia.
La decisión del gobierno turco de transformar en mezquita la exbasilica de Santa Sofía, ha sido interpretada como un desafío para Europa y líderes del mundo que se manifiestan en contra de la medida.
Como es sabido millones de turistas la visitan cada año y es un lugar importante para los musulmanes, pero también para los cristianos y para todos aquellos amantes de la historia que la ven como un referente de la tradición cultural occidental.
A pesar de que se ha garantizado el acceso a los visitantes, las limitaciones de horario (sólo se podrá acceder a la antigua basílica en horarios diferentes a los de la oración musulmana) y el hecho de que los iconos cristianos deberán ser disimulados, se considera como una afrenta a otras manifestaciones que el templo evoca.