Con más del 98% del conteo, las votaciones en Georgia ese martes y a principios de este miércoles estuvieron muy cerradas. Los dos candidatos republicanos dominaron las votaciones parciales hasta la medianoche, cuando empezaron a contarse los votos de ausentes que sufragaron por correo postal.
El reverendo Raphael Warnock fue proyectado ganador por la agencia AP hacia las 2 a.m. del miércoles al alcanzar una votación de 2.220.300 (50,5%) frente a su contrincante demócrata Kelly Loeffler, quien obtuvo 2.173.749 (49,5%) restando el conteo completo de condados fuertemente demócratas como DeKalb, Chatham y Henry.
Así las cosas, Warnock, pastor de una comunidad bautista en Atlanta, será el primer afroamericano en representar como senador al estdo de Georgia. Se cree que su llegada dará más peso a los demócratas moderados.
Por su parte, el republicano David Perdue perdía hasta el momento su escaño con 2.192.214 (49,89%) frente a su contendiente Jon Ossof quien obtuvo 2.201.741 (50,11%), sin que la distancia sea aún suficiente para proyectarle como ganador.
En ese sentido, el candidato demócrata Jon Ossoff reivindicó este miércoles la victoria en la segunda elección senatorial, un triunfo que, si se confirma, le dará el control de la Cámara Alta al partido del presidente electo, Joe Biden.
"Georgia, gracias por la confianza que me habéis otorgado", dijo en una breve declaración. Los grandes medios estadounidenses aún no le han dado, sin embargo, la victoria ante el senador republicano David Perdue.
Si ninguno de los dos candidatos supera la diferencia de 0,5%, según la ley del estado, habrá reconteo, lo que alargará el suspenso sobre la curul.
La jornada
Los colegios electorales cerraron sus puertas la noche del martes en el estado de Georgia tras una doble elección que determinará el control del Senado de Estados Unidos, y el margen de maniobra de Joe Biden, decidido a marcar una ruptura con Donald Trump.
"Todo se juega hoy", tuiteó el demócrata Biden, quien llegará a la Casa Blanca el 20 de enero.
Los resultados podrían caer a última hora de la noche, o incluso el miércoles si son particularmente ajustados.
Si logran al menos uno de los dos escaños en juego, los republicanos mantendrán su mayoría en el Senado. "Esta elección va a ser muy reñida", advirtieron por la tarde los dos senadores republicanos salientes, David Perdue y Kelly Loeffler.
Pero si los dos candidatos demócratas, Jon Ossoff y Raphael Warnock, ganan, la Cámara Alta será liderada por el bando de Joe Biden.
Más de tres millones de electores, de unos siete millones de inscritos, votaron con antelación, un récord para una segunda vuelta senatorial en Georgia.
Se gastó un total de 832 millones en la campaña, según el Center for Responsive Politics, un organismo independiente.
Una elección "realmente importante"
En el centro de Atlanta, un bastión demócrata, los votantes entraban en una iglesia luterana convertida en un colegio electoral.
"Creo que esta es la elección más importante de mi vida", dijo Robert Lowe, un jubilado de 74 años que votó por los dos demócratas.
"Si no ganan los dos y los republicanos se quedan en el Senado, nada va a cambiar", dijo este comediante retirado.
En Dalton, bastión conservador, Rony Haikal también consideró esta elección "realmente importante". Pero en cambio, votó por los senadores republicanos.
"Literalmente podemos cambiar el futuro de este país", dijo.
Signo de lo que está en juego, el presidente electo y el saliente estuvieron en terreno el lunes para darle voz a los temas.
Estas elecciones podrían ser "su última oportunidad de salvar al Estados Unidos que amamos", dijo ante sus fieles el mandatario republicano, que se niega a reconocer su derrota dos meses después de las elecciones.
Su predecesor demócrata, Barack Obama, animó el martes por la noche a los votantes a mantenerse en línea para votar. "Vamos a terminar esto", tuiteó.
Los dos candidatos senadores republicanos partieron como favoritos en la conservadora Georgia. Perdue quedó cerca del 50% frente a Jon Ossoff en la primera vuelta. Y, pese a que Warnock se adelantó a Loeffler en la primera votación, ésta podría beneficiarse de los apoyos de un rival republicano eliminado.
Los demócratas confían, no obstante, en ganar el Senado, impulsados por la estrecha victoria de Biden en Georgia el 3 de noviembre, la primera del partido en ese estado desde 1992.
Para ello necesitan una gran movilización de los electores afroestadounidenses, claves para los demócratas, y esperan que algunos republicanos moderados no vayan a votar, desalentados por todas las acusaciones de fraude.