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Miércoles, 29 de Diciembre de 2021
Redacción Economía

Durante el primer simposio internacional “Movilidad, turismo, trabajo: crisis y problemáticas en las zonas turísticas”, el profesor Raúl Román, director del Centro de Pensamiento del Gran Caribe de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Caribe, señaló que “antes de la pandemia un número importante de las islas caribeñas dependían económicamente del turismo en un porcentaje significativo”.

Así, por ejemplo, el PIB de las islas Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada y San Vicente y las Granadinas recibió contribuciones del turismo por más del 40%.

En empleabilidad, Antigua y Barbuda contribuye con el 90,7%, Santa Lucía con 78,1%, San Cristóbal y Nieves con 59,1% y Bahamas con el 52,2%.

“Estas similitudes en el desarrollo económico encuentran su correlato en las vulnerabilidades compartidas por estas islas, que no solo dependen del turismo sino que se ven enfrentadas a fenómenos naturales y ahora a eventos de salud pública mundial como la pandemia por covid-19, que evidenció la fragilidad compartida del espacio caribeño”, afirmó el docente Román.


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Por su parte, el profesor Jaime Aragón Falamir, director de Estudios del Caribe de la Universidad de las Antillas, considera que “aunque existen profundas similitudes y convergencias con países que han concentrado su economía en el turismo, como Argentina, Chile y México, y lo han fortalecido porque lo han convertido en un turismo sostenible, el fenómeno pandémico reveló, visibilizó y amplió tanto la dependencia de los visitantes como la extrema vulnerabilidad de los trabajadores”.

“La vulnerabilidad del modelo de sol y playa obliga a repensar un turismo ecológico, autosustentable y gestionado por la comunidad local, pero también con resiliencia para enfrentarse a la ausencia de turistas (por catástrofes naturales, crisis políticas o de salud)”, agregó.

Concluyó que “Cabe decir que el cambio climático empeorará la situación, y por lo tanto es urgente que con un turismo con responsabilidad social no se vuelva a la ‘normalidad’ para iniciar un proceso mucho más sustentable y consciente”.