Aplazada quedó la ilusión de Millonarios y sus aficionados de ir por la estrella 16, a pesar de que todo estaba a su favor para clasificar y dejar fuera al Deportivo Pasto. El 1-2 frente al América fue lapidario.
Los azules, en dos partidos echaron por la borda lo hecho a lo largo del semestre y en el cuadrangular, pero ante todo, ayer en El Campín en donde pareció un equipo totalmente diferente al que cabalgó la fase del todos contra todos.
Las armas que tanto resultado le habían dado para liquidar a sus rivales; salida constante de los laterales, aparición por sorpresa de los volantes de primera línea en el área contraria, buen manejo de balón por parte de David Silva y Cristián Marrugo o el pelotazo precioso cuando los oponentes se le cerraban, desaparecieron del libreto de ayer.
Errático en la entrega, laterales que no se proyectaron, volantes que quitaban el balón y lo entregaban mal y puntas que no generaron una sola opción de gol, fue la constante de los celestes frente a un América que se paró bien, jugó bien y en el segundo tiempo arriesgó.
Fueron varios los errores desde el partido anterior. Al Unión Magdalena le ganaron Pasto y América, más no los orientados por Pinto, que apenas le sacaron un sufrido empate. Una victoria le hubiera dado un poco más de margen de acción para el duelo de ayer.
El punto, a pesar de que fue un pésimo resultado teniendo en cuenta que sus rivales sumaron de a tres, sirvió porque Millonarios quedó arriba de Pasto en la tabla de posiciones y dependía única y exclusivamente del resultado en el Coloso de la 57, su casa.
De nada le sirvió ser líder del torneo, terminar con una amplia ventaja, dominar las posiciones en las cinco primeras jornadas del cuadrangular, porque falló cuando menos podía. Ante el América se tenía que plantear un partido para ganarlo, no dar ‘pasto’… y lo dio.
A los ocho minutos, aunque no tuvo un buen comienzo de partido, se fue arriba con anotación de César Carrillo, a la salida de un tiro de esquina y, quién lo creyera, no supo manejar el resultado. En cambio de seguir atacando, de buscar aumentar la cuenta, cayó en un mar de errores. Flojo en la marca, errático en la entrega y alejado del arco defendido por Arled Cadavid.
Los ‘Diablos Rojos’, que no tenían nada que perder pero sí ganar porque querían una despedida decorosa, aprovecharon la mala entrega del local y aunque en el primer tiempo no tuvieron sino una llegada con riesgo al arco de Ramiro Sánchez, hicieron un buen partido.
Gerson González planteó el juego con dos extremos, Viveros y Riascos, quienes se encargaron de taponar a los laterales azules, se cerraron bien en zaga y salvo el error en el gol de Carrillo, lucieron seguros en su trabajo defensivo.
La sorpresa
Cuando se esperaba que Millonarios saliera a controlar el partido y a buscar aumentar la cuenta, llegó el primer golpe contundente. Al minutos 51, en el cobro de un tiro libre perdieron las marcas y gol de Jeison Medina.
No hubo reacción, los cambios no rindieron frutos, América mantuvo su orden y le añadió una dosis de ganas, sin extralimitarse, sin perder su objetivo: se fueron al arco contrario y generaron opciones de riesgo, entre ellas una que se estrelló en el horizontal y un par que salvó Sánchez.
Y, llegó la debacle. Otro tiro libre, le tocaron el balón a Luis Sierra y sacó el zurdazo para decretar el 1-2 cuando transcurría el minuto 72.
Ya con el marcador a su favor, América se quedó con 10 hombres y ni aun así Millonarios encontró el camino para conseguir el empate, es más ni siquiera generó opciones de peligro.
Millonarios entró en una etapa de desesperación que contribuyó a que fuera más impreciso en los pases, se notó ansioso y a los jugadores les rebotó el esférico.
El técnico Pinto reconoció que su equipo ayer fue totalmente desconocido, que le quemó el balón y aunque le pidió a sus jugadores que manejaran la ventaja, no pudieron hacerlo porque nunca pudieron darle buen uso al útil.
Se perdió una gran posibilidad, se sepultó lo hecho a lo largo del semestre en dos partidos, pero sobre todo en el de ayer en El Campín, mientras que América ganó 12 años después en el Coloso de la 57 y Deportivo Pasto hizo lo que le correspondía: ganar.
Los dirigidos por Alexis García cumplieron con lo que la situación les exigía, derrotar a un frágil Unión Magdalena y esperar que Millonarios perdiera. Todo les salió a la perfección.
El rival
En el Grupo B, el clasificado fue el Atlético Junior que superó a Nacional por 2-3 en Medellín y defenderá el título logrado en diciembre pasado.
Tolima, que igualó en puntos a los barranquilleros, hizo la tarea y derrotó 1-2 a Cali, pero por diferencia de goles se quedaron en el camino.
Con la victoria, los tiburones sumaron 12 unidades, las mismas que los pijaos pero la diferencia de gol (+4 frente a +3), pudieron romper la paridad, la misma que en algún momento del desarrollo de los partidos hizo presagiar que se tendría que ir al sorteo para determinar quién sería el rival del Pasto.
Los pijaos vencieron 2-1 al Deportivo Cali en la ciudad de Palmira (oeste).
La final de ida se disputará el sábado en Barranquilla, y la vuelta el 12 de junio en una ciudad por definir.
El campeón tendrá cupo directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2020.