| El Nuevo Siglo
Foto archivo AFP
Viernes, 24 de Mayo de 2019
Redacción internacional con AFP

Con dos equipos buscando el doblete, Bayern Múnich y Barcelona, cuatro aspirantes a cupo para la Champions League y tres la permanencia en la Serie A, se baja el telón de la temporada 2018-2019 en Europa.

Es así como en Alemania los bávaros acarician un posible doblete Liga-Copa, con la final de esta última competición hoy en Berlín contra el Leipzig, en un partido rodeado por los rumores sobre un despido del entrenador, Niko Kovac, siguen contaminando el ambiente en torno al ‘Rekordmeister’.

Aunque es verdad que las especulaciones son alimentadas por los medios de comunicación, los dirigentes del Bayern, desde hace tres semanas, no han hecho nada para detenerlas. Más bien todo lo contrario.

Preguntado sobre el futuro del entrenador croata, el presidente del directorio del club, Karl-Heinz Rummenigge, repitió en dos ocasiones que “en el Bayern nadie tiene el puesto garantizado”. Con el título de campeón de la Bundesliga en el bolsillo y clasificado para la final de la Copa, se esperaba un discurso un poco más caluroso.

Por su parte, Kovac elude este debate. Su objetivo es lograr el doblete y, de paso, consolidar su reputación de “especialista de la Copa”.

La final contra el Leipzig será su tercera consecutiva: con el Eintracht de Fráncfort cayó en el Estadio Olímpico de Berlín en 2017 frente al Borussia Dortmund (2-1), antes de dar la campanada el año pasado al privar al Bayern del doblete (3-1), poco antes de sentarse en el banquillo bávaro.

Además puede convertirse en la segunda persona que gana la Copa de Alemania como jugador y como entrenador con el mismo equipo.

Una victoria del Bayern supondría la mejor despedida a dos de los jugadores más emblemáticos del club en la última década: Arjen Robben (35 años) y Franck Ribéry (36).

Quien es seguro que jugará será el guardameta internacional Manuel Neuer, que se encontraba lesionado desde mediados de abril.

“Manuel jugará, es nuestro capitán y ha firmado muy buenas actuaciones esta temporada”, dijo Kovac.

Más allá de levantar su 19ª Copa germana, el objetivo del Bayern de Múnich es reafirmar su supremacía en el fútbol alemán frente a un recién llegado que muestra abiertamente su intención de convertirse en un rival nacional: el RB Leipzig.

El pasado 11 de mayo ambos conjuntos empataron 0-0 en un partido de la Bundesliga en el que el Bayern habría conseguido el campeonato de haber vencido.

También Barcelona

El Barcelona se enfrenta, por su parte, al Valencia en la final de Copa de Rey, buscando hacer historia con un quinto título consecutivo y, de paso, dejar atrás definitivamente el mal sabor de boca de la Champions con un doblete Liga-Copa.

La humillante eliminación en semifinales de la Liga de Campeones contra el Liverpool (3-0, 0-4), reviste a esta final de una importancia mayor para el Barça, prácticamente obligado a ganar en su sexta final de Copa consecutiva hoy en el estadio Benito Villamarín de Sevilla.

La victoria supondría un segundo doblete para el técnico Ernesto Valverde en dos años al frente del banquillo azulgrana y permitiría acabar la temporada, dejando un poco de lado la decepción europea.

Pero una derrota, podría volver a disparar las especulaciones en torno al futuro del entrenador azulgrana, pese a haber renovado recientemente por un año más y de haber recibido el respaldo del presidente, Josep Maria Bartomeu.

Treinta veces campeón de Copa, el Barça parece sobre el papel el principal candidato para convertirse en el primer club en lograr cinco trofeos consecutivos en los 117 años de historia de esta competición, ya que antes del equipo azulgrana, el Real Madrid (1905-1908) y el Ahtletic de Bilbao (1930-1933) ya había logrado antes ganar cuatro Copas seguidas, sin llegar a levantar la quinta.

Como siempre el equipo azulgrana mirará hacia su eterno salvador, Leo Messi, para intentar hacer un buen papel en el Benito Villamarín.

En Italia

Un último partido para soñar con la Liga de Campeones o con la permanencia en la Serie A. La última jornada del campeonato de Italia marcará este fin de semana el destino de varios equipos.

En lo alto de la clasificación la Juventus es campeona desde hace varias semanas y el Nápoles acompañará a los turineses en la próxima Champions. Pero quedan todavía dos plazas.

De los cuatro candidatos a los dos últimos billetes para la máxima competición continental, la Roma (6ª) es quien lo tiene más complicado. El escenario más probable para que los romanos vuelvan a la Liga de Campeones pasa por derrotar al Parma (14º) en casa y que el Atalanta (3º), el Inter de Milán (4º) y el Milán (5º) caigan derrotados.

El Estadio Olímpico de Roma estará abarrotado, pero más por el adiós de Daniele De Rossi que por la lucha por Europa. Después de 18 temporadas como ‘giallorosso’, el capitán fue apartado por la dirección del club y el ambiente en Roma es muy tenso.

Todo lo contrario que en Bérgamo, ya que el Atalanta está muy cerca de lograr su primera clasificación para la Champions.

Si derrotan al Sassuolo (10º), los jugadores de Gian Piero Gasperini participarán en la máxima competición europea. Pero en caso de empate tendrán que estar atentos a los resultados de los dos equipos milaneses.

Derrotado duramente la semana pasada en Nápoles (4-1), el Inter Milán no está tranquilo. Los 'nerazzurri' se miden al Empoli, inmerso en la lucha por la permanencia y que encadena tres triunfos seguidos. A los de Luciano Spalletti les basta una victoria para asegurar su presencia en la Champions.

Ese no es el caso del Milán, favorito contra el SPAL pero que además de una victoria debe esperar un tropiezo de alguno de sus rivales.

En la parte baja de la tabla, tres equipos pelean por evitar unirse al Frosinone y al Chievo en la Serie B.

El Empoli (17º) está en una buena dinámica pero choca contra el Inter, mientras que la Fiorentina (15º) y el Génova (18º) afrontan un infartante cara a cara.

El Udinese (16º), con los mismos puntos que la Fiorentina, tiene asegurada la permanencia gracias a sus resultados en los enfrentamientos directos.