La traición, el poder, las maquinaciones políticas y la incertidumbre de la guerra son los ejes centrales sobre los cuales gira una de las películas más esperadas: La Favorita. Retomando la historia de la reina Ana, la última soberana británica de la
Casa de los Estuardo, en la Inglaterra del siglo XVIII, el griego, Yorgos Lanthimos, crea una nueva visión de los hechos, empoderando a tres mujeres de quienes, en determinado momento, dependen la vida de un país y todos sus habitantes.
A principios de ese siglo Inglaterra se encontraba en plena guerra con los franceses. El cineasta adiciona a ese hecho histórico la visión del pueblo británico sumido en la miseria, mientras sus gobernantes, en agitados debates, deben definirse por la prolongación del conflicto o la búsqueda de la paz negociada.
Abigail (Emma Stone) quien en su niñez fue aristócrata se ve obligada a convertirse en criada de Lady Sarah (Rachel Weisz) quien funge como la mano derecha de la Reina Ana (Olivia Colman), una mujer voluble, de salud precaria y emocionalmente inestable ya que lleva encima el enorme peso de 17 hijos que vio morir. Es por ello que Sarah se dedica a gobernar el país mientras la reina se dedica a sus reflexiones y excesos incontrolables. Entre tanto, el inesperado carisma de Abigail, una mujer inteligente, con malicia y ambiciones, pero también vulnerable y resentida por un oscuro incidente con su padre, se dedica con mucha paciencia a ganar terreno con Lady Sarah para acercarse a la reina.
Su primer objetivo lo consigue fácilmente y en poco tiempo ya que Sarah termina fascinada con Abigail y luego accede a la reina. Pero a medida que su estrategia se va desarrollando, entretejiendo todo tipo de conflictos, esas relaciones degeneran en muto desprecio.
La Favorita, cuenta con una narrativa extraordinaria y un argumento cuidadosamente tejido por escenas mordaces, monólogos inteligentes y giros dramáticos que sumen al espectador, desde el primer momento, en las miserias de un imperio que se parece más a un circo que a las monarquías auténticas. Estos elementos confluyen en situaciones complejas cuando esa lucha por la figuración y el poder, muy sutilmente se mezclan con un coqueteo entre las protagonistas que termina siendo una locura colectiva.
“Comenzamos a hacer esta con mucho esfuerzo hace nueve años, para mí fue la gran oportunidad de contar una historia basada en tres interesantes mujeres y crear estos personajes sorprendentes. Estas tres damas están en una posición de poder tal, que podrían afectar las vidas de muchas otras personas, y eso me resultó fascinante” comentó el cineasta griego, Yorgos Lanthimos al presentar esta cinta, que empieza el año precedida de varios premios internacionales y 10 nominaciones al Oscar.
Un intenso dramatismo se sostiene de principio a fin y sumerge al asistente en una gama de sensaciones contradictoras, pues por momentos el argumento abandona la magia del reino y muestra con crueldad la miseria, la desnudez y el hambre. Para después, justo cuando la tristeza se va apoderando del corazón, eleva al espectador con los recursos maravillosos de la ópera, los bailes reales, las escenas sexuales, las extrañas carreras de patos en donde los cortesanos se juegan el honor, hacia una especie de éxtasis por la contundencia que logra el ritmo narrativo.
Las locaciones principales donde se desarrolla la cinta están llenas de cuadros grandiosos, lámparas, elegantes, pasadizos secretos, armaduras misteriosas, techos tallados y largos corredores iluminados por la luz de las velas. Para lograr la credibilidad de esta ficción, fueron necesarios casi 200 atuendos diferentes para principales y extras y una gran cantidad de maquillaje, pelucas y decorados estrafalarios en los escenarios para aterrizar con eficiencia el pasado hacia la modernidad.
“Yorgos no quería que todos anduvieran deambulando por ahí como si estuvieran disfrazados. Quería que se vieran reales y naturales. Me presentó muchas imágenes diversas, algunas incluso era retratos de moda y una de las películas que discutimos que recuerdo que más me sirvió de inspiración fue Gritos y Susurros, de Ingmar Bergman. Fue mi pista más grande de cómo tenía que verse la película” afirmó, por su parte, Oscar Powell, diseñador de escenarios y vestuarios de la película.
“Dejamos gran parte de la historia, y nos inspiramos en las personas reales, pero, al mismo tiempo intentamos crear algo por derecho propio. Queríamos hacerlo lo suficientemente sencillo para que todo funcionara con tan sólo enfocarte en los personajes; las tres mujeres de la historia”, indicó entre tanto el dramaturgo y guionista australiano Tony McNamara.
Gracias a la dirección magistral del gran cineasta griego Yorgos Lanthimos, el filme llega a Colombia con el brillo de diez nominaciones a diferentes categorías de los premios Oscar, más de treinta postulaciones a los Premios Goya y la premiación al Globo de Oro en la categoría a Mejor Actriz para su protagonista, Olivia Colman que se realizó el pasado 7 de enero.
Estas son algunas de las razones por los que La Favorita, es sin duda, una “favorita” para alzarse con algún Oscar. Es una cinta divertida, un deja vú histórico con un argumento diferente, atractivo, muy femenino y repleto de humor negro.
La Favorita hace parte de las producciones del sello 20th Century Fox y ya ha recibido reconocimientos por parte de Los Críticos de Cine de Washington DC en las categorías Mejor Conjunto de Actuación y Mejor Guion Original; por su parte, Los Críticos de Cine de Atlanta otorgaron a este film el número uno en su ranking de las Mejores Películas del 2018, Mejor Guion, Mejor Actriz Principal y, a Emma Stone, Mejor Actriz de Reparto.