PERÚ ES un espectáculo de la naturaleza. El territorio peruano alberga 84 de las 117 zonas de vida existentes sobre la tierra y posee 28 de sus 32 tipos de clima. Es además el primer país en el mundo en variedad de peces, mariposas y orquídeas; segundo en aves, tercero en mamíferos anfibios, cuarto en diversidad biológica y quinto en plantas y reptiles. La selva peruana comprende el 60% del territorio, siendo una región de vegetación tropical que corresponde a la Amazonía y donde se ubican las más grandes reservas de naturaleza del Perú.
Números parques, reservas naturales, valles y más, a lo largo y ancho del territorio, hacen del Perú, un destino naturalmente espectacular.
Iquitos
Es la ciudad más grande de la selva peruana y la puerta de entrada al río Amazonas. Rodeada de bosques tropicales, solo se puede llegar a ella por vía aérea desde Leticia en Colombia o desde Lima, a una hora y cincuenta minutos de distancia. Allí se puede navegar en un crucero de lujo a lo largo del río; visitar el Centro de Rescate Amazónico, en donde el visitante puede interactuar y alimentar a animales como el manatí amazónico, al cuidado de especialistas; conocer la Reserva Nacional Allpahuayo Michana de bosques casi vírgenes de varillales, una especie de árboles de esta zona, donde, en los últimos años, se han descubierto media docena de especies de aves nuevas para la ciencia; así mismo, es posible acudir al mariposario y asilo de vida animal de Pilpintuwasi, a 20 minutos de la ciudad; también es imprescindible visitar los pueblos indígenas, bares y restaurantes.
Pacaya Samiria
Recientemente nombrado como uno de los diez mejores lugares para la vida silvestre por el 10 Best Readers' Choice un importante portal patrocinado por el diario estadounidense USA Today, es un área protegida que por sus dimensiones es considera como una de las más importantes del Perú. Alberga alguna de las especies más enigmáticas del mundo, como el delfín rosado. Es parte del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, Sinanpe.
Puerto Maldonado
A solo 40 minutos en avión de Cusco, el departamento de Madre de Dios es un paraíso de biodiversidad. Alberga flora y fauna local que en muchos casos se ve beneficiada por la existencia de programas de sensibilización social e investigación. En las afueras de la ciudad, se puede visitar la Reserva Nacional de Tambopata, la misma que limita por el sur con el Parque Nacional Bahuaja Sonene. Entre las opciones de hospedaje, existen eco logdes en medio de la vida silvestre, Wasai, Tambopata Eco lodge e Inkaterra, son algunas de las alternativas.
Valle y Cañón del Colca
Con 4.160 metros de profundidad en su punto más bajo, es decir dos veces mayor a la del Cañón del Colorado, y desde cuyo mirador se puede admirar el vuelo del cóndor; el Cañón del Colca es un destino que conjuga historia y la práctica de deportes de aventura como el canotaje, andinismo, bicicleta de montaña y caminata. A lo largo del valle, resaltan a la vista herencias arqueológicas de los Collagua, antiguos habitantes de la región. Desde allí, se dispersan catorce pueblos coloniales, casas de piedra y templos como los de Lari, Yanque, Cabanoconde y Sibayo. En los pueblos se puede encontrar hospedaje y comida típica, además de una bella artesanía en alfombras, bordados en faldas y blusas de coloridos diseños, así como piezas recortadas y repujadas en hojalata, velas y madera tallada. Está ubicado a tres horas de Arequipa la “ciudad blanca” del Perú.
Paracas
Las Islas Ballestas y San Gallán, conforman una de las excursiones más habituales desde Paracas. Ubicadas fuera del área de la reserva nacional, a una hora de navegación, albergan numerosas especies de aves y lobos de mar que pueden obervarse desde una lancha. La riqueza de la Reserva Nacional de Paracas reside en la gran variedad de fauna marina como lobos, aves y pingüinos de Humboldt, y sus playas de descanso. Más hacia el sur, el desierto se abre con las ondulantes dunas de arena de Ica y el oasis de la Huacachina.
Llanganuco
Forma parte del Parque Nacional Huascarán, reconocido por la UNESCO como núcleo de la Reserva de Biósfera en 1977 y como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1985. La laguna de Llanganuco (que en realidad son dos lagunas, Chinancocha o laguna hembra y Orconcocha o laguna macho) nace del deshielo de los más emblemáticos nevados de Áncash: el Huascarán y el Huandoy. Famosa por el color verde turquesa de sus aguas, es la laguna más popular y visitada por los turistas.
En cada uno de estos destinos se podrá encontrar hoteles, restaurantes y muchos otros atractivos naturales, culturales, gastronómicos e históricos que enriquecen cada uno de los rincones del Perú, creando experiencias inolvidables.
Tumbes
Posee un hermoso litoral compuesto por diversos ecosistemas como los esteros y manglares, el bosque tropical del Pacífico (Reserva Nacional de Tumbes) y el bosque seco ecuatorial (Parque Nacional Cerros de Amotape). Tumbes es el escenario perfecto para la práctica de deportes náuticos o el simple relax. La arena blanca de Punta Sal, la serena tranquilidad de la caleta Grau y La Cruz, Playa Zorritos, el criadero de cocodrilos tumbesinos en Puerto Pizarro y los célebres ceviches de conchas negras son parte de la identidad de un pueblo que vive cerca al mar.
Ubicación: En la costa, al noroeste del Perú, comparte frontera con Ecuador. Se emplaza sobre extensas planicies, colinas de suave ondulación, escarpadas montañas y otros ecosistemas.
Pasco
Es una tierra de contrastes marcados, donde la sierra y la selva forman una cadena de frías montañas y tupida vegetación. El Bosque de Piedras de Huayllay es un bosque de caprichosas formaciones rocosas e incontables lagunas. Esta región está poblada por comunidades nativas y pintorescas ciudades como Huancabamba, Oxapampa, Pozuzo y Villa Rica, habitadas por colones austro alemanes que fusionaron su cultura con las costumbres locales.
Posee una gran diversidad de flora y fauna; además de numerosas cataratas que forman parte del paisaje. Pasco es ruta de ingreso a la exuberante selva central.