El jet lag también conocido como "trastorno de desfase horario", es un problema temporal del sueño que puede afectar a cualquier persona que viaja a través de múltiples meridianos, alterando el reloj interno corporal que indica cuándo nuestro cuerpo debe permanecer despierto y cuándo debe dormir.
El jet lag se produce porque el reloj del cuerpo está todavía sincronizado con tu huso horario original, en lugar del huso horario al que has viajado. Este trastorno puede provocar fatiga diurna, malestar, dificultad para mantenerte alerta y problemas gastrointestinales. Cuantos más husos horarios hayas cruzado, mayor es la probabilidad de que experimentes los síntomas.
Los síntomas son temporales, pero pueden reducir significativamente la comodidad de tus vacaciones, viaje de negocios o retorno a casa. Afortunadamente, existen medidas que puedes tomar para ayudar a prevenir o minimizar el jet lag.
El Doctor Michael Silber, Especialista del Centro de Medicina del Sueño de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, nos explica cuáles son los síntomas y las causas de este desfase para superarlo lo antes posible.
Síntomas y causas
Es posible que experimentes solo un síntoma o muchos. Algunos de los síntomas del jet lag son: alteración del sueño, como insomnio, despertarse temprano o somnolencia excesiva; fatiga durante el día, dificultad para concentrarse o desenvolverse al nivel habitual, problemas estomacales, estreñimiento o diarrea, sensación general de malestar, cambios de humor y los síntomas empeoran cuanto más lejos viajas.
Estas molestias se producen por:
Alteración de los ritmos circadianos: El jet lag aparece porque al cruzar varios husos horarios los ritmos circadianos que regulan el ciclo de sueño-vigilia se desincronizan con respecto a la hora de la nueva ubicación. Dado que el cuerpo demora unos cuantos días en adaptarse, el ciclo de sueño-vigilia, junto con la mayoría de las funciones corporales, como el hambre y los hábitos intestinales permanecen desfasados por un tiempo.
Influencia de la luz solar: La luz solar es una influencia clave para el reloj interno. Ciertas células de la retina transmiten las señales luminosas a una región del cerebro llamada hipotálamo. Por la noche, cuando la señal luminosa es baja, el hipotálamo estimula la glándula pineal, (órgano pequeño situado en el cerebro) para que libere melatonina y el cuerpo descanse. Durante las horas diurnas, ocurre lo contrario y la glándula pineal produce muy poca melatonina. Una recomendación para facilitar la adaptación a tu nuevo huso horario es exponiéndote a la luz diurna, eso te permitirá mantenerte despierta y descansar cuando caiga la noche.
Presión y atmósfera de la cabina aérea: Algunas investigaciones muestran que los cambios en la presión de la cabina y las altitudes elevadas asociadas a los viajes aéreos pueden contribuir a causar algunos síntomas del jet lag, sin importar el viaje a través de los husos horarios.
Además, en los aviones hay niveles bajos de humedad. Si no tomas suficiente agua durante el vuelo, puedes sufrir deshidratación leve. La deshidratación también puede provocar algunos síntomas del jet lag.
Los síntomas del jet lag generalmente se presentan máximo por un día o dos si has cruzado al menos dos husos horarios. Es probable que los síntomas empeoren o duren más tiempo cuando has viajado por más de dos husos horarios. Para disfrutar de tu viaje y evitar el jet lag bebe agua, come ligero y aprovecha la luz. Las primeras horas después de aterrizaje son claves para la recuperación.