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Domingo, 11 de Marzo de 2018
Mario F. Hurtado
En las encuestas para presidente y para las elecciones de hoy, los colombianos pusieron a la educación como una de las prioridades del país y de las razones para votar. Pero al compararlo con la intención de voto, se inclinan por los candidatos que poco ofrecen al respecto

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EN ESTUDIOS realizados en la década del noventa y los primeros años del siglo XX se preguntaba cuáles eran los principales problemas del país. Entre los más nombrados estaban la violencia, la guerra, la inseguridad, la intolerancia. Después se preguntaba cómo resolverse esos problemas y la respuesta era educación. Es decir, la educación no era vista como un tema por resolver sino como la forma clásica de responder a lo que sería la solución.

 

El proceso de Paz y la mayor parte del gobierno de Juan Manuel Santos trajeron algo muy importante. La conciencia que la educación debía ser uno de los pilares del país en el posconflicto y pasó a ser noticia. Se buscaron nuevos recursos en especial durante los primeros cuatro años de gobierno. En el caso de la educación superior en la primera parte del segundo mandato se crearon programas que hicieron de la educación un motivo para mejorar la calidad y dar mayor acceso. Seguro eso, junto con el desescalamiento del conflicto, hicieron que la educación dejara de ser una frase de cajón, para ser un problema a resolver en función que es el camino para un mejor país. Así, en las encuestas, los encuestados afirmaron que una de las prioridades del país es la educación. Sin embargo, esta es quizá una de las campañas con menos temas de educación en la agenda y en el caso del Congreso se ha centrado en propuestas inviables, como no cobrar intereses a los créditos educativos o inclusive acabar con el Icetex.

 

La intención del voto de los colombianos no está atada a la educación. ¿Cuáles son los temas prioritarios de la educación para los próximos años? En las preguntas a los candidatos salen de forma recurrente tres preguntas: la primera la continuidad del programa Ser Pilo Paga, es decir, a pesar de las críticas terminó siendo una política de impacto en el sistema. La segunda sobre la financiación de la educación básica y superior y la tercera el tema de cobertura. A la fecha los candidatos que han presentado un estudio sobre educación en sus programas han sido Sergio Fajardo y Germán Vargas. Los demás solo han respondido a las preguntas o cuestionarios enviados, pero no se han presentado de forma pública su política en educación.

 

La educación: el tema que piden los colombianos

 

Según la última encuesta publicada por Guarumo el 23,3 % de los encuestados dijo que la educación es el principal asunto del que deberían hablar los candidatos, por encima de empleo y salud, que son los siguientes. Sin embargo, en las redes sociales y dentro de los mismos candidatos la lucha contra la corrupción tiene más ruído. Entonces, cuando se miden las intenciones de voto, son pocos los que plantean la educación como una prioridad.

 

Las propuestas vacías en educación

 

Han surgido propuestas como acabar con el Icetex, ofrecer educación gratuita, darle acceso a la universidad a todos los colombianos. Todas las anteriores evidencian que quienes las proponen solo buscan votos con promesas falsas y la poca construcción de programas serios para el sector.

 

Educación gratuita: hay una frase real, que cuando alguien dice exijo salud o educación gratuita, realmente quiere decir, quiero que alguien la pague por mí. Cuando se hacen esas exigencias se desconoce el funcionamiento del Estado. La educación es un derecho, como lo es el agua, que igual se paga. Acá lo importante en definir los mecanismos y los métodos para financiar la educación. Solo en educación superior el sistema requiere 17 billones de pesos adicionales, entonces, antes de ir prometiendo lo imposible, se tiene que pensar cómo se consiguen esos recursos. En algunos países la educación se subsidia con gran parte de los recursos del Estado, pero se paga con los elevados impuestos que les cobran a los ciudadanos. Sin embargo, en Colombia cuando se plantea una reforma tributaria o mayores tasas la oposición es total.

 

Una propuesta de esa envergadura requiere de un conocimiento de las finanzas públicas y de una estrategia que permita mayor acceso con calidad. La calidad cuesta, por eso los recursos para una buena educación debe ser un tema de profundo análisis.

 

Universidad para todos: existe una creencia desde el desconocimiento, que todos los jóvenes que terminan la secundaria deben ir a la universidad. Sin tener en cuenta, algunos aspectos como la empleabilidad, los salarios y las necesidades del país. Una tarea fundamental es fortalecer la formación técnica, encontrar otras formas de educación superior, que no necesariamente debe pasar por la universidad, y trabajar de la mano con el sector productivo para determinar aspectos como necesidad de mano de obra. Hoy un problema que padecen miles de jóvenes, es que hacen enormes esfuerzos endeudándose para culminar una carrera universitaria y se quedan sin empleo. La mayoría de las universidades no se conectan con el sistema laboral y hoy miles de profesionales como internacionalistas, comunicadores, administradores o diseñadores engrosan la lista del desempleo con deudas adquiridas para estudiar.

 

Cerrar el Icetex: para completar el anterior panorama, el problema de empleabilidad o de estudiar carreras con baja demanda termina siendo el problema de la deuda que se lo adjudican al Icetex. Pocos de los que proponen acabar con el Icetex saben de su funcionamiento. El Icetex no es un banco que enriquezca a privados. Los recursos se reinvierten en más créditos, muchos créditos no tienen intereses y la morosidad que muchas veces se debe a la falta de cultura de pago de los estudiantes. El Icetex debe fortalecerse, otorgar créditos a programas acreditados para que los recursos no se pierdan.

 

Las propuestas en educación deben ser claras, concretas y realizables. No más demagogia con la educación. Por su parte, los electores debemos entender sobre el sector para decidir por quienes realmente vean en la educación un camino para el cierre de brechas sociales, el progreso y la paz social. Como lo afirma Marcela Meléndez en el libro Equidad y Movilidad Social “es fundamental que los futuros gobernantes inviertan en la educación para avanzar en la movilidad social”.

 

 

(*) Mario Hurtado es especialista en educación. Twitter: @hurtadobeltran  “La opinión del autor no refleja necesariamente la posición del medio y es responsabilidad exclusiva del que la escribe”