Considerado uno de los artistas conceptuales más importantes de Colombia y uno de los pioneros del arte contemporáneo en el país, Antonio Caro falleció a sus 71 años este lunes en el Hospital San Ignacio de Bogotá.
Varias instituciones lamentaron esta pérdida en Twitter, entre ellas, la Fundación Gabo: “Adiós a un gran maestro. Lamentamos la partida del gran artista Antonio Caro (1950-2021), uno de los pioneros del arte conceptual en Colombia, autor de la escultura ‘Gabriel’ del #PremioGabo”, escribió.
El artista bogotano dejó un gran legado en la memoria del país y América Latina, pues no solo fue precursor del arte conceptual, sino también en otros campos como el performance, el arte textual y multimedial.
“Antonio Caro es reconocido mundialmente por su habilidad para explotar el potencial visual de las palabras. Su obra emplea técnicas y formas de comunicación no convencionales para transmitir mensajes concisos que hacen referencia a problemáticas sociopolíticas y culturales. Las obras de Caro manifiestan su actitud anticonvencional y su reflexión crítica. Para su estrategia conceptual es indispensable la repetición, que además de reiterar la comunicación, hace énfasis en el significado y proporciona nuevas lecturas”, asó lo describe la curaduría de la Casa Riegner.
Una de sus obras más emblemáticas y famosas fue el letrero de “Colombia” que hizo entrelazado con las letras de Coca-Cola. Para ese entonces el bogotano tenía 26 años y ya contaba con una experiencia con otras palabras con letreros como parte de su trabajo artístico, lo suficiente para que el país confiara en su talento y le diera vida a esta obra que representa un interés del artista después de varios rechazos.
La colección de obras Todo está muy caro, hecha en 1978, en la que según el Museo La Tertulia “apropia satíricamente su apellido (Caro), para consignar una frase usada popularmente como reacción y comentario hacia la economía nacional”, es otro de sus célebres trabajos.
Esta serie se convirtió en una de las más importantes del arte colombiano del siglo XX, la cual nació según el artista le dijo al diario El Tiempo porque porque “veníamos de Pastrana y de López, con su mandato claro que se convirtió en el mandato caro”.
Así mismo el Homenaje a Manuel Quintín Lame es otro de sus trabajos con el que Caro será siempre recordado. Se trata de un tributo que el artista dedicó a este líder indígena colombiano que dedicó su vida a la militancia indígena y a la escritura. Quintín Lame fue uno de los primeros líderes indígenas en tener una voz de peso en la primera mitad del siglo XX.
En esta icónica obra se puede ver la firma en una de las páginas de una monografía que realizó el artista. “Mi mejor trabajo es Homenaje a Manuel Quintín Lame, no por mí, sino por él”, señaló Caro en vida.
Estas y el resto de su obra descansa en las salas y vitrinas de las colecciones de grandes escenarios del arte como del Banco de la República, en Colombia; Colección Charpenel, Guadalajara, en México; Daros Latinoamérica, Zurich, en Suiza; MIT, Cambridge, en MA, EE.UU; el Museo Nacional de Colombia, el Museo de Arte Moderno de Bogotá, el Museo de Arte Moderno de Barranquilla, el Museo de Arte Moderno de Caracas, el Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali, el Museo de Arte Moderno de Pereira y Queens Museum, de Nueva York.
Sin lugar a duda la obra de Antonio Caro conquistó la mirada del mundo entero; y así como lo describe el reconocido artista uruguayo nacido en Alemania, Luis Camnitzer, “Caro seguramente encaja en la corriente artística que desde los 1960 se ha categorizado como conceptualismo. Pero también encaja en algo más vasto y culturalmente más importante. Caro se manifiesta en una forma muy particular de guerrilla visual. Cuidadosamente apunta para errarle a los blancos de tiro definidos y amados por la estructura de poder artística”.