CARLOS ALBERTO ESTEFAN UPEGUI* | El Nuevo Siglo
Martes, 2 de Septiembre de 2014

Impacto de las importaciones

 

El sector lácteo colombiano está en transición, abocado a tener que competir con países con los que se han firmado Tratados de Libre Comercio, lo cual conlleva aplicación de buenas practicas ganaderas, tecnología, modernización, alta productividad, calidad e inocuidad; además, de una  acertada administración y eficiente gestión en cada uno de los frente en los que corresponda actuar, entre ellos, en sus propias unidades económicas pero también, a nivel asociativo y gremial, como con la industria a través de alianzas. La unión hace la fuerza y las economías de escala así lo determinan.

El sector lácteo goza de un futuro promisorio en la medida en que supere las amenazas que trae consigo este proceso de internacionalización de los mercados; pero con mayor razón, si vuelve la mirada a las oportunidades que estos mismos nos ofrecen. Estudios especializados indican que América Latina está llamada a cubrir parte del déficit internacional de leche y productos lácteos que los tres grandes jugadores del mercado lácteo, como son la Unión Europea,  Nueva Zelanda y EE.UU., no puedan atender en los próximos años de cara al aumento del consumo.

El estimativo de la producción de leche en Colombia para 2013 fue de 6.773 millones de litros aproximadamente, lo que equivale a una producción diaria de 18.5 millones de litros y a un consumo aparente de alrededor de 145 litros por persona al año. En 2011 vimos cómo las importaciones aumentaron en respuesta a las expectativas de desabastecimiento generadas por la ola invernal de ese entonces, sumado a la reducción del precio internacional, factores que influyeron para aumentar las importaciones en el 2012. Entre tanto, para 2013 el volumen importado de productos lácteos descendió alrededor del 50% con respecto al 2012.

Ahora, durante el 1er semestre de 2014 las importaciones de los principales productos lácteos fueron de 8.065 toneladas, inferiores a igual período del año anterior. Esas importaciones estuvieron representadas en tres productos, sustancialmente. Lacto suero (30%), leche en polvo (31%) y quesos (15%). Aunque en realidad, las importaciones comparadas con la producción nacional suelen ser bajas, su efecto para el sector productor nacional es perjudicial.

Para el segundo semestre de 2014 el precio internacional ha comenzado a descender por la menor demanda de China y por la caída de los precios de los granos (mayor producción china y estadounidense), en Colombia hay presión al alza por la temporada seca que se esperaba fuera muy fuerte. No obstante, ante la perspectiva del “Fenómeno del Niño”, del cual ya se ha dicho no tendrá la intensidad que en principio se creía, la solución está en  almacenar alimentos antes que el verano se acentúe y no esperar para decretar emergencia cuando sea tarde. Desde ahora comenzar a cosechar forraje y promover e incentivar el ensilaje, la henificación, los suplementos y los alimentos balanceados con maíz importado a bajo costo. Y en general, brindar apoyo gubernamental a los productores nacionales de leche por intermedio de los organismos gremiales.

La proyección del precio por tonelada de leche en polvo, que se creía para esta época cercana a los 4.000 USD, ha bajado y así puede llegar a entrar mucha leche a Colombia. Aun estando la ganadería colombiana en capacidad de abastecer la demanda interna. El Gobierno tiene la última palabra, como quiera que son más de 450 mil productores y otros tantos miles de empleos directos e indirectos que resultarían afectados.

*Gerente general de Analac