El agua: motor del desarrollo
En esta semana se reúne en Santa Marta el congreso de Acodal (Asociación colombiana de ingeniería sanitaria y ambiental), para reflexionar sobre experiencias nacionales e internacionales del que quizás sea el principal problema de la sociedad contemporánea: el agua.
En los próximos tres meses el gobierno debe tener listo, tal como lo manda la Constitución, el plan de desarrollo económico y social para el cuatrienio 2014-2018. La problemática del agua, en todas sus expresiones, tiene que ser capitulo fundamental del nuevo plan de Desarrollo. Las ponencias y recomendaciones presentadas en este importante congreso de Acodal, serán, sin duda, materia prima valiosísima que Planeación Nacional deberá tomar en cuenta para nutrir el componente de la política del agua en el próximo plan de Desarrollo.
El agua tiene por supuesto múltiples facetas: coberturas urbanas y rurales en agua potable; tratamiento de aguas servidas; tarifas; participación del sector privado y público en la prestación de este servicio público fundamental; agua y salud; políticas de conservación de fuentes aguas y conflictos con la minería; el agua y el cambio climático. Pero también tiene una óptica sobre la ruralidad colombiana: las políticas de riego y drenaje.
Puede decirse - sin riesgo de exagerar- que desde las administraciones Ospina Pérez (distritos de riego del Tolima) y Lleras Restrepo (distritos de riego del sur del Atlántico), el país experimentó inexcusable retraso en el último medio siglo en la implementación de las políticas de riego y drenaje para la agricultura.
Retraso del cual apenas hemos comenzado a recuperarnos durante la primera administración Santos; pero queda un gran trecho por delante para colocar a Colombia a la altura de países de similar desarrollo al nuestro.
Para no citar sino uno de los múltiples indicadores con que se cuenta: a pesar de que Colombia es un país inmensamente rico en recurso hídrico, (acaso uno de los mejor dotados del planeta) sin embargo, participamos solo con el 4% del área cultivada bajo riego en América Latina, al paso que Méjico tiene el 40%, Brasil el 17%, Chile el 12% y Perú el 11%.
De las tierras que se pueden adecuar en Colombia, apenas 15% (1.146. 138 hectáreas de 6.453.862 hectáreas) cuentan con facilidades de riego y drenaje. Mientras sigamos con este retraso monumental será imposible que la agricultura (grande, mediana o pequeña), adquiera condiciones de competitividad y eficiencia como las que requiere el siglo XXI.
Durante los primeros años de la primera administración Santos se comenzó a trabajar para recuperar el tiempo perdido, aunque falta aún muchísimo por hacer.
Se le dio, por ejemplo, un giro al malhadado AIS y se pasó a apoya a través del llamado DRE a más de 200 pequeños distritos de riego y drenaje comunitarios, lo que constituyen la diferencia entre la noche y el día para las pequeñas comunidades de campesinos pobres.
Se prosiguió -aunque los flujos presupuestales no han sido lo abundantes que hubiera sido deseable- en la conclusión de los proyectos de Ranchería, Triangulo del Tolima y Paicol; y a la luz de la experiencia de los bruscos cambios climáticos de 2010 y 20111 se le encomendó al Fondo de rehabilitación la construcción de cinco represas estratégicas nuevas (Barranquillita-Bajirá, Magará,Pamplonita, Firavitova y San José).
El reto en los años venideros no es solo de más recursos públicos para riego y drenaje- y faltan muchos-, sino de instituciones competentes. Se cometió el desatino de liquidar en 2003 INAT (Instituto Nacional de aguas y Tierras), y no se le reemplazó por nada.
Igualmente es imprescindible (tal como lo dejó planteado y estudiado el Ministerio de Agricultura en el proyecto de ley sobre tierras y desarrollo rural), y como se ha hecho con éxito en el Perú para ponerle riego a la costa, el contrato de “concesión” se aclimate jurídicamente para vincular al sector privado a la gigantesca empresa de ponernos al día en materia de riego y drenaje en Colombia.
Comparte tu opinión
Inicia sesión o crea tu cuenta para comentar esta noticia.
Todavía no hay comentarios Sé el primero en opinar sobre esta noticia.