No se trata de armarle a nadie una discusión o que no tenga arreglo, pero no es un buen precedente.
Sin poner en discusión los resultados de la reciente constituyente liberal ni mucho menos la escogencia del parlamentario Simón Gaviria como Jefe Único, no es un buen precedente que la juventud haya participado en un proceso ilegítimo que llevó a la reforma de los Estatutos del Partido.