Columnistas | El Nuevo Siglo

Otra sentencia aberrante

 

El Juez Octavo Penal del Circuito de Bogotá condenó al general (r.) Rito Alejo del Río a 26 años de prisión por “homicidio agravado en calidad de autor mediato de una estructura organizada de poder”. Como el general tiene 68 años, la sentencia equivale a condenarlo de por vida.

Guerra y odio

 

Los vientos de paz y de cambio asustan. Los que estamos a favor de una negociación para acabar con más de 50 años de guerra no somos ni cobardes ni traidores como muchos nos quieren hacer ver.

Hacer la paz es mucho más complejo que continuar con la guerra. Es además un proceso lento, lleno de dificultades que radica de manera fundamental, en la capacidad de ceder frente al delirio de un grupo armado, cuyas premisas históricas se perdieron en los años de guerra.

El premio David Mejía Velilla

 

Dentro del VIII Coloquio Internacional de Literatura Hispanoamericana y sus Valores que se desarrolló este comienzo de mes, la Universidad de La Sabana, a través de su Departamento de Lingüística, Literatura y Filología, reunió a los integrantes de la Red Palabra y Valores y presentó su proyecto de Maestría en Lingüística Panhispánica, en proceso de aprobación.

Prólogo

 

El tema rural se ha tratado en esta columna por ser un factor fundamental en la solución del conflicto interno armado y basta recordar que las Farc fueron, en su origen, una guerrilla campesina y tal naturaleza se mantiene; inclusive el Eln, aunque ambos grupos tienen proyección urbana, actúa prioritariamente en el campo.

¡Vamos por el TLC con Costa Rica!

 

El pasado 3 de agosto finalizó en Bogotá la primera ronda de negociación del Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y Colombia, tratado en el cual los mandatarios de ambos países tienen grandes expectativas.

El gran trueque

 

Partamos de un postulado claro: Todos queremos la paz en este país. Bueno, salvo los vendedores de armas, munición y equipo militar, y esto dándole el beneficio de la duda a los defensores de la teoría del caos, digamos que la mayoría preferimos vivir respirando tiempos de paz que escuchando tambores de guerra.