Sin equidad, reparación y justicia total, no podrá haber paz
Se acercan las negociaciones, conversaciones o diálogos, para buscar la paz de Colombia, en La Habana, Cuba.
Creo que todos estaremos con una papa boyacense en la boca, para guardar prudente silencio, los dedos cruzados y levantando nuestras plegarias al Todopoderoso para que éstas sean exitosas, y por fin logremos esa tan anhelada confraternidad y entendimiento entre los colombianos.