Columnistas | El Nuevo Siglo

LORENA RUBIANO FAJARDO

Epígrafe

“Cuando China despierte… el mundo temblará”

Alan Peyrefitte (1977)

 

China nos aplastará

 

Elecciones planetarias

 

It´s the economy, stupid!

 

Fue  James Carville, el gran cerebro electoral de Clinton,  quien volvió a descubrir que los americanos votan con el bolsillo; y esta vez, según las encuestas a boca de urna, la economía fue el factor decisivo para 83 de cada cien votantes. Por eso mismo es muy raro que hubiera ganado Obama: con 23 millones de desempleados y 47 millones de personas en pobreza.  

Nueva democracia

 

Sin duda las elecciones en EE.UU. afectaron a todo el mundo, pero en particular a los Estados de la unión.

Este martes no sólo se votó por la Presidencia sino que se realizaron 176 plebiscitos en 38 Estados, buscando desde la vía democrática la modificación de normas presentes que según los ciudadanos deben adaptarse a la nueva realidad o bien a las nuevas costumbres y aceptaciones.

¿Transporte público?

 

Si algo deja ver la ineficiencia de la administración distrital es el manejo que desde está se le ha dado al transporte público, y especialmente al Sistema de Transporte Integrado (SITP). Más allá de los resultados, las cifras y la retórica déspota de la alcaldía, la verdad está en la calle, en buses que no respetan normas, que se manejan sin ley y que contaminan el aire.

Víctimas de segunda

 

Colombia es un país desigual, no solo en oportunidades e ingresos, también en el trato que da a sus victimas. Acá parece que solo son victimas los de la UP, y aunque a muchos los mataron por matones y a otros por decir cosas incómodas, ¿cuantas veces nos los han cobrado? En este país solo son atroces los crímenes del paramilitarismo y solo condenan a los militares.

La silla vacía y la lengua ocupada

 

Comprendimos tarde que la ausencia de Tirofijo, en el inicio de las conversaciones en el Caguán, era una notificación del desinterés de las Farc en los acuerdos de paz.  Era tal la euforia colectiva que, ante el baldado de agua fría, se cerraron los ojos y se puso andar la esperanza. El Gobierno, con el Presidente a la cabeza, mantuvo inalterable el noble propósito de la reconciliación nacional.