La silla vacía y la lengua ocupada
Comprendimos tarde que la ausencia de Tirofijo, en el inicio de las conversaciones en el Caguán, era una notificación del desinterés de las Farc en los acuerdos de paz. Era tal la euforia colectiva que, ante el baldado de agua fría, se cerraron los ojos y se puso andar la esperanza. El Gobierno, con el Presidente a la cabeza, mantuvo inalterable el noble propósito de la reconciliación nacional.