Perspectivas
Acostumbrados a una misma y única perspectiva: la propia. Cada persona sujeta a su propia perspectiva, conoce el mundo desde sí misma y para sí misma. Es la gran maravilla de la persona humana, única, irrepetible, auténtica; pero al mismo tiempo, su peor condena. Lo relativo a sí mismo es lo que puede llegar a conocer y a vivir. Lo subjetivo termina siendo el único lugar posible desde el cual emite juicios sobre la realidad.