Columnistas | El Nuevo Siglo

¡Qué dolor, finalmente la mataron!

 

María Santos Gorrostieta, era médica, de solo 36 años de edad, madre de tres hijos, quien como alcaldesa de Tiquicheo, pequeño pueblo del Estado mexicano de Michoacán, se atrevió a retar a los “dueños” de ese Estado, los carteles que deciden quien vive y quien muere en este territorio, conocidos con los nombres de los Caballeros Templarios y los Michoacanos. Por ello fue secuestrada, torturada y asesinada.

La huella de La Haya

 

EL  discutible fallo que acaba de producir la Corte Internacional de Justicia ha servido para poner de presente la particular idiosincrasia nacional en materia de justicia. Cuando se trata de litigios, el colombiano promedio estima justo solo aquéllo que lo favorece e injusto lo que no.

El desasosiego verbal

 

Se ha escuchado que un senador se ha referido a la comunidad homosexual de Colombia en términos ofensivos que para ser calificados obligarían a quien lo hiciera a descender a la misma sentina verbal donde estuvo este político.

El fallo sobre el archipiélago

 

No voy a llover sobre mojado. Ya ha corrido mucha tinta sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la delimitación de áreas marinas y submarinas en el archipiélago de San Andrés. Simplemente voy a precisar algunos conceptos que no han sido mencionados o han sido mal entendidos.

El café

 

El Congreso Nacional Cafetero pasará revista esta semana a la situación del gremio, producción, presupuesto, renovación de cultivos, control a roya y broca, y por supuesto, al desempeño de los precios externos del grano.

No es buen momento para la industria cafetera mundial. Sin embargo, Colombia es de los pocos países productores que siguen a flote, pese a dificultades del comercio, escasez de cafés y empobrecimiento de caficultura.

La paradoja de Petro

 

Una de las cosas que más me produce inquietud por parte del Alcalde Petro es su actitud totalitaria frente al tema de las basuras, el cual será uno de los grandes hitos de su administración.

El bluff

 

La  cuantiosa pérdida de frontera marítima colombiana era previsible. Y fue prevista por el presidente López Michelsen quien negaba al tribunal de La Haya competencia para decidir sobre asuntos ya decididos antes de ella existir. Sin embargo, prevaleció la tesis opuesta muy codiciada por los abogados: fuimos a pleito y Nicaragua ganó espacio así tuviese que reconocer nuestra soberanía en el archipiélago. Los sandinistas apostaron alto para quedarse con algo.