Carta al Niño Dios
DE niño te escribí muchas cartas y recuerdo que siempre pedí paz y amor para el mundo, y quizá ahora de adulto comprendo que eso no depende de ti, sino de las acciones de cada una de las personas.
Quisiera muchas para mi país, pero cada vez que listo una de ellas, me doy cuenta de que son imposibles de cumplir porque hay personas que se ven beneficiadas por esos problemas, y que de una u otra manera terminan siendo inevitables, porque el destino lo forjamos con hechos y no con deseos.