¿Qué hacer con el proceso de paz?
Mi hemisferio emocional suplica no tirar la toalla; ¡pero es que no ayudan!
Un nuevo fracaso sería como entregarle a la insurgencia un diploma escrito a punta de bala y coca. Un reconocimiento de nuestra impotencia, frente a las manifestaciones deshilvanadas y aturdidas de su parte.