Benedicto 17
El cardenal Ratzinger fue el alter ego de Juan Pablo II. Adusto y soberbio intelectual, cumplía a cabalidad con el encargo de propagar la fe, revisar la narrativa, cuidar de la ortodoxia y el dogma mientras el Papa se dedicaba a encantar a las multitudes y fijar el mensaje con su avasalladora y atlética alegría.