Libertad interior
Emprender el viaje interior no es sencillo ni fácil, tal vez porque es precisamente a lo que estamos llamados como seres humanos. Cada nuevo aprendizaje nos saca de nuestras zonas cómodas, pues de lo contrario no habría experiencia alguna en la que aprendiésemos algo. Con cada lección superada somos diferentes, pues nos movimos de donde estábamos a otro lugar del camino: sin movimiento, sin incomodidad y sin retos no se da la ampliación de la consciencia.