El Sr. Héctor Abad
Comienzo por decir que soy un fiel lector de Héector Abad. Lo leo sin falta a pesar de que muy rara vez estoy de acuerdo con él o con lo que propone. No me gusta su tono impositivo, su despotismo “ilustrado” ni su retórica rimbombante. Lo leo porque, contrario a lo que hace él, celebro las diferencias que puedo tener con sus ideas.