Columnistas | El Nuevo Siglo

¿Por qué hablamos así?

 

Conversando con muchos extranjeros de habla hispana que han llegado a Colombia, me he dado cuenta de que tenemos una serie de frases en nuestro lenguaje que nos ponen a pensar que tipo de sociedad somos. Frases como “Me robó el corazón”, “¿te puedo robar un minuto?”, “lo voy a matar”, “estoy que le pego” o “matemos ese tema”.

Perdonar es posible

EN  Sudáfrica, Nelson Mandela fue perseguido y recluido en la cárcel debido a su lucha por la inclusión racial. 27 años tuvo que estar preso. Cuando obtuvo la libertad, lideró a su partido para promover una democracia multirracial y la reconciliación entre los blancos de origen holandés y los negros nativos. Logró ser el primer presidente elegido democráticamente y durante su mandato la reconciliación fue una de sus principales banderas.

Límite de influencias

 

Quiero  comenzar por dejar algo claro. No estoy en contra de la homosexualidad, no la considero una aversión, pero sí creo que la idea principal de la unión entre hombres y mujeres no sólo permite buscar igualdad de género en la balanza de la vida (distribución económica, acceso a bienes, etc) sino que, también, produce lo que más necesita un Estado: ciudadanos.

Sintonía con la justicia social

 

En los primeros 51 días de  vida vaticana, el Papa Francisco ha sido coherente con su mensaje de humildad: el cambio del trono de terciopelo y oro, por una silla blanca, de madera; las zapatillas rojas guardadas en algún closet, mientras él usa sus zapatos viejos; la tarima, al desván, y la clausura de su ascensor personal; su anillo de plata; todo él, con una sonrisa humana y un abrazo cercano, andando entre la gente, sin más blindaje que el de Dios.

Inaceptable remiendo

 

La reelección presidencial en Colombia se ha convertido en un juego de conveniencias según el mandatario de turno, antes con Álvaro Uribe y ahora con Juan Manuel Santos, a cuenta de promover reformas constitucionales a su acomodo.

Golpismo

 

Ojalá nuestra política internacional no sea otra víctima de zafarranchos, como el que se armó en pleno recinto de la Asamblea Nacional de  Venezuela.

Bogotanos indefensos

 

Son muchos los dineros que se dilapidan durante las campañas políticas en Colombia, muchas las cuñas radiales que aturden a los ciudadanos, los foros que se arman y las toneladas de papel con que contaminan paredes, postes de servicios y vías públicas, amén de los pasacalles que luego tienen que descolgar los bomberos. Con todo eso los candidatos suplen la carencia de ideas.