La responsabilidad del liderazgo
El Partido Conservador atraviesa por uno de los momentos más difíciles de su historia. Carece de una visión-respuesta a la sociedad contemporánea: moderna, cambiante y contestataria. Esa carencia ha conducido desde años atrás a la pérdida de identidad, porque sus principales decisiones se adoptan en el marco de lo circunstancial-burocrático, es decir, impera el posibilismo y el interés en las dádivas que emanan del poder ajeno.