FRANCISCO
Un Papa que enamora e interpela
Cuando el Papa Francisco ingresa a la Sala Clementina del Vaticano, a una audiencia donde lo esperaban 100 mujeres procedentes de 24 países del mundo, parece un sacerdote más, con su sotana vieja y casi transparente. Observa todavía sorprendido la ovación de que es objeto y a la cual no se acostumbra.