La cueva de amor
No es lo mismo hablar del nidito de amor que de la cueva de amor. No obstante tratarse del espacio destinados al mismo efecto: alojar a dos personas que se aman: en el primero, la visión de la relación es tierna y poética y, en el segundo, se alude a un infierno de pasiones clandestinas, adulteras y desbordadas, manchadas por el pecado, sin importar la entrega y la sinceridad de los amantes.