Un grave y costoso error
Para votar Si o No a la revocatoria, lo único que debería estar sobre el tapete, es la idoneidad o ineptitud de Gustavo Petro para gobernar la capital de Colombia; por ende, la aplazada votación del 2 de marzo, debería reflejar lo que los bogotanos piensan, celebran o sufren, sobre la gestión de una persona elegida para gerenciar una ciudad de 8 millones de habitantes. Ni más ni menos, ése es el punto.