Venezuela y la Canciller
No se le pueden pedir peras al olmo. Para la canciller María Ángela Holguín, ocupada en gastos inocuos en nuevas vajillas para el Palacio de San Carlos y cocinar injurias contra quienes queremos el país, los jueces de la CIJ y todos los colombianos de sexo masculino, la noción de panamericanismo democrático debe ser un estúpido juego de palabras.