PÁGINAS
De las victorias pírricas
Luego de la batalla de Heraclea (280 a.C.), en la cual el rey de Epiro, Pirro, derrotó a los romanos con gran costo para sus propias tropas y, mientras buscaba recuperarse en Sicilia, exclamó: “Si consigo otra victoria como ésta, estoy perdido”. Es la razón por la que a ese tipo de triunfos, con daño similar para ganadores y perdedores, se les denomina “victorias pírricas”.