De nunca acabar
Y nos miramos el ombligo, como siempre. Los petristas por defender a Petro hubiesen preferido desmotar todo el sistema disciplinario del país, soportar las incontables demandas que iban a ser instauradas por cuanta de las actuaciones pasadas de la Procuraduría y echarse encima a más de medio país que no entiende de leguleyadas y estaba inconforme con la famosa tutelatón que no hizo más que desgastar el poco sistema judicial que nos queda.