La resurrección de la confianza
Esta columna se publica horas antes del partido que nos vistió el corazón de amarillo, azul y rojo.
Me atrevo a decir que casi sin importar lo que pase hoy en Fortaleza, nuestra Selección ya logró para Colombia un triunfo más que vital: La oportunidad de -como decía Gustavo Bell- “cambiar los círculos viciosos, por círculos virtuosos” y adoptar una nueva forma de ser y comportarnos.
Esta columna se publica horas antes del partido que nos vistió el corazón de amarillo, azul y rojo.
Me atrevo a decir que casi sin importar lo que pase hoy en Fortaleza, nuestra Selección ya logró para Colombia un triunfo más que vital: La oportunidad de -como decía Gustavo Bell- “cambiar los círculos viciosos, por círculos virtuosos” y adoptar una nueva forma de ser y comportarnos.