PALABRAS EXCESIVAS
Discursos y vida real
A veces las palabras hacen las veces del opio. Se convierten en sustancia adormecedora que no permite captar la realidad como es en verdad. Escuchaba hace poco, en un lejano y humilde colegio rural, en la graduación de sus bachilleres, numerosos discursos -francamente tantos que se me perdió la cifra exacta- en los cuales se hacía énfasis repetitivamente en la brillantez del futuro, en las oportunidades de la vida, en los horizontes por conquistar.