Columnistas | El Nuevo Siglo
LA RAMA DESCUIDADA
¿Dónde estaba el Minjusticia?
La administración de la justicia en Colombia no funciona. Todo el mundo lo sabe y lo sufren quienes deben acudir a los jueces para reclamar sus derechos. A nivel de juzgados, los procesos son lentos, principalmente porque los jueces están desbordados, como lo están los llamados Juzgados de descongestión, mil de ellos, que se crearon para tratar de mejorar las cosas y que, según dice la prensa, tienen un promedio de dos mil procesos cada uno.
Cercanos
En la Casa Blanca y el Congreso americano miran con moderado optimismo el rumbo del proceso de paz con las Farc. Políticos y empresarios en Washington y Miami se expresan en buenos términos sobre el ritmo de las conversaciones en Cuba, pero no ocultan algún grado de incertidumbre o expectativa. Mantienen confianza en propuestas del presidente Santos en mesa de diálogos de La Habana, pero guardan reservas sobre planteamientos de la guerrilla.
Derecho de defensa y debido proceso
Nada más sagrado en un Estado de Derecho que el derecho a la defensa y al debido proceso. Nadie puede ser condenado sin haber sido vencido en juicio y de acuerdo con las formas procesales previstas para garantizar la tutela judicial efectiva. El fin primordial del proceso judicial es precisamente la protección de los derechos fundamentales a la defensa y al debido proceso, y todo el derecho procesal y sus recursos deben volcarse hacia lograr tan caros propósitos.
Eje social
Al abrirse el telón para nueva función administrativa en Bogotá, el escenario no solo está en desorden, sino también en visible deterioro y atraso. Es difícil que en 4 años, pueda superar su caos actual, en algo más del 50 por ciento. Los problemas afectan a toda la ciudadanía. Es absurdo afirmar qué clase social o estrato es el más golpeado, como dicen por ahí, defensores del trasnochado populismo.
Germán Vargas, el ganador
Con las pinzas electorales se debe hacer el análisis sobre los resultados de las pasadas elecciones del 25 de octubre.
HILANDO FINO
Vamos a ver
El  cese el fuego bilateral, algo que Juan Manuel Santos había asegurado no se haría hasta que no se hubieran firmado todos los puntos del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, y, sin embargo, hoy lo propone contradiciéndose como lo hace a menudo, es una idea aceptable y les voy a decir por qué.