Tarjeta amarilla
Aunque no nos eliminó el grado de inversión, la reducción de la calificación que nos hizo la semana pasada Standard and Poor’s es una inquietante tarjeta amarilla que no debe subestimarse.
Aunque no nos eliminó el grado de inversión, la reducción de la calificación que nos hizo la semana pasada Standard and Poor’s es una inquietante tarjeta amarilla que no debe subestimarse.