Terroristas suicidas, ISIS resucitado
LOS atentados de Bruselas del martes santo dan mucho de qué hablar (quizá demasiado, a juzgar por algunos opinadores y expertos de ocasión), pero sobre todo, mucho qué pensar (un ejercicio más exigente, y en consecuencia, más infrecuente, no sólo ante los micrófonos, sino frente a los escritorios y alrededor de las mesas de juntas donde se toman las grandes decisiones políticas).
LOS atentados de Bruselas del martes santo dan mucho de qué hablar (quizá demasiado, a juzgar por algunos opinadores y expertos de ocasión), pero sobre todo, mucho qué pensar (un ejercicio más exigente, y en consecuencia, más infrecuente, no sólo ante los micrófonos, sino frente a los escritorios y alrededor de las mesas de juntas donde se toman las grandes decisiones políticas).