Columnistas | El Nuevo Siglo
Terroristas suicidas, ISIS resucitado
LOS atentados de Bruselas del martes santo dan mucho de qué hablar (quizá demasiado, a juzgar por algunos opinadores y expertos de ocasión), pero sobre todo, mucho qué pensar (un ejercicio más exigente, y en consecuencia, más infrecuente, no sólo ante los micrófonos, sino frente a los escritorios y alrededor de las mesas de juntas donde se toman las grandes decisiones políticas).
ELSEPTIMAZO
Ludificación
 
DE qué escribe uno un sábado Santo mientras el mundo estalla a pedacitos y la fe nuestra de cada día se quebranta. Que nos falta moral gritan píos e impíos, mientras yo creo que lo que nos sobra es moral pero lo que nos falta es ética, aunque de ética no se habla porque en este mundo ludificado la ética no es taquillera.
BLANCO Y NEGRO
Estamos a oscuras
 
CUANDO nos endilgaron, muy diplomáticamente, la culpabilidad del apagón que se nos viene encima, nos quedamos, como dicen los mejicanos, con los ojos cuadrados.
Muy buen trabajo, impecable y conmovedor, el de los encargados de las comunicaciones del Gobierno y de las diferentes agencias y empresas a las que se les encomendó alumbrarnos.
UN PROPÓSITO ESTA SEMANA SANTA
La misericordia y el amor
 
EN UN  mundo tan difícil, enfrentado por razones ideológicas, por intereses, dinero y poder, surge el propósito del actual Papa de la iglesia católica, Su Santidad Francisco, de extender a los corazones de la humanidad el concepto de la misericordia, que es un inmenso amor por aquellos que sufren, pecadores atormentados por sus errores y otros indiferentes a ellos.
LA OTRA CARA
Gasto estatal
 
AHORA que la Comisión de Regulación de Energía y Gas –CREG- está en  el foco de la candela investigativa, alrededor de su responsabilidad en la emergencia eléctrica, se ve de cuerpo entero, los orígenes en los elevados costos de la estructura del Estado.
MIRADOR
Reflexión
 
ESTE jueves y viernes santos, el gobierno del Presidente Santos debería hacer reflexiones sensatas y constructivas sobre la ruta del país.
Le caerían bien unos retiros espirituales al Ejecutivo, al sector privado y a los entes de poder y de control sobre lo mal que deben estar haciendo para que la Nación ande, o mejor no ande.
La corrupción lacera el cuerpo del Estado.