Columnistas | El Nuevo Siglo
Las vías terciarias
 
 AL fin parece estar despertando el interés debido con las vías terciarias. Ellas son el equivalente del sistema venoso en un organismo, sin el cual, por bien que esté funcionando el arterial, no marcharán bien las cosas.
 
Cuando el pueblo habla
 
LA existencia de distintos espacios para que la gente exprese sus inquietudes, propuestas y reclamos es una de las características de las sociedades democráticas.
 
En Colombia la gente puede votar, participar en consultas populares, referendos, plebiscitos o cabildos abiertos.
 
También le es posible pertenecer a juntas administradoras locales y tomar la decisión de revocar el mandato de Alcaldes y Gobernadores cuando éstos incumplan sus programas.
 
Tras presentar el primer incidente de impacto fiscal, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, destacó el fallo de la Corte Constitucional de aplazar por un año los efectos de la sentencia que permitió aplicar el beneficio del 25 por ciento de las rentas exentas para los sistemas de tributación IMAN e IMAS-PE.
 
Se acerca el final del proceso de paz
 
LUEGO  de tantos giros, aciertos y desaciertos, se acerca el final del proceso de paz entre la guerrilla de las Farc y el Gobierno nacional. Las partes, a pesar de sus diferencias, se han colocado de acuerdo y todo parece indicar que se tendrá un acuerdo final próximamente.
 
Colombia y su crisis
PARA  unos compatriotas, humorismo es todo lo que nos hace reír; otros le exigen más, y después que les haya hecho reír, les exigen que los haga pensar. Y, ¿cómo es nuestro humor, en los momentos de crisis?. El humor colombiano tiene su función: poner al mal tiempo buena cara; salir del apuro, aliviar una situación tensa y triste. La finalidad es clara, esperanzar la vida en medio de la tormenta; en la oscuridad vislumbrar un horizonte de caridad. Todo esto es reconfortante.
 
EL SEPTIMAZO
Filotimo
 
NARRAR  historias por encargo me ha permitido cumplir con creces el artículo noveno de Los Estatutos del Hombre, ese canto inmortal del poeta brasileño Thiago de Mello: “Queda permitido que el pan de cada día/ tenga en el hombre la señal de su sudor. / Pero sobre todo que tenga siempre/ el caliente sabor de la ternura”.