Defensores de los derechos humanos han criticado a la cantante estadounidense Mariah Carey por dar un concierto ante el veterano presidente angoleño, José Eduardo dos Santos, al parecer por un millón de dólares.
Human Rights Foundation acusó a la cantante de haberse dejado "comprar" para divertir a una de las familias más ricas de África, en uno de los países más pobres del continente.