Los Grammy consagraron al británico Sam Smith como la nueva estrella de la música, en una gala con tintes reivindicativos en la que Beck dio la sorpresa y los mejores cantantes latinoamericanos fueron premiados.
El Staples Center de Los Ángeles se convirtió en un concierto de más de tres horas con vibrantes actuaciones como la de Madonna, que con aires toreros interpretó un tema de su nuevo trabajo, y Tony Bennett y Lady Gaga, muy cómplices con su "Cheek to Cheek".
El Staples Center de Los Ángeles se convirtió en un concierto de más de tres horas con vibrantes actuaciones como la de Madonna, que con aires toreros interpretó un tema de su nuevo trabajo, y Tony Bennett y Lady Gaga, muy cómplices con su "Cheek to Cheek".