Cuando Wael y su familia, todos ellos sirios, abordaron una lancha neumática para cruzar entre Turquía y la isla griega de Kos, lo dejaron todo atrás, excepto sus teléfonos móviles.
"Los teléfonos y los cargadores son nuestros bienes más importantes en este viaje, incluso más que la comida", dice Wael, 32 años, oriundo de Homs, mostrando su aparato dentro de una bolsa de plástico "para protegerlo del agua".
"Los teléfonos y los cargadores son nuestros bienes más importantes en este viaje, incluso más que la comida", dice Wael, 32 años, oriundo de Homs, mostrando su aparato dentro de una bolsa de plástico "para protegerlo del agua".